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Los Pumas, en una espiral descendente
El debut del entrenador Daniel Hourcade contra Inglaterra había mostrado dos caras distintas -el primer tiempo tuvo al conjunto argentino controlado por un eficiente equipo inglés, y un segundo tiempo con una mejora que daba para pensar en el comienzo de una nueva era.
Llegó Gales y fue un categórico y contundente 40 a 6, puntaje por demás amplio frente a un equipo que si bien mejoró considerablemente, teniendo en cuenta que un año atrás Los Pumas los derrotaron en el mismo escenario, no tenía tanta diferencia en la previa. Doloroso por donde se lo mire, ya que no se vieron de los argentinos cambios sustanciales en la forma de jugar. Gales tuvo suerte, sí, en el primer try, aunque al error de manejo argentino (mal pase de Julio Farías y mala recepción de Nicolás Sánchez) la presión galesa le dio el momento para interceptar un balón suelto y encaminarse al try después de una larga carrera de 70 metros. El segundo fue una gema galesa seguramente después de un largo estudio de las deficiencias argentinas en la defensa del lineout. Pronto, Argentina tenía que levantar un partido desde el tanteador, el juego y lo anímico. No hubo respuestas, salvo un par de arrestos individuales del capitán Juan Manuel Leguizamón y una gran corrida del nuevo Santiago Cordero.
Y se llegó al 40-6 final con un segundo tiempo sin mejora ni respuestas; con dos tries que mostraron falencias varias.
Cuando un jugador como Marcelo Bosch, el mejor Puma de una temporada sin mucho para recordar, dice después del partido en Gales: "No estamos a la altura de las circunstancias. No hay que buscar excusas. Es un momento en el que cada uno de nosotros tiene que hacer mucha autocrítica; mirarse al espejo y ver si realmente estás dando todo lo que podés. No tengo palabras, no sé qué más decir." Consultado por el cronista de ESPN, Bosch siguió: "Creo que la actitud estuvo; no sé cómo se vio de afuera. El rugby no es sólo actitud, multitud de factores. Hay detalles finos que no están saliendo bien".
"Estamos tal vez en un punto mental débil por tantas derrotas; es frustrante."
Hay una espiral descendente que exige cambiar esa inercia. En el análisis de Bosch, es clave eso de hacer una dura autocrítica y un balance de dónde se está y dónde se quiere estar. Nadie duda de que en el plantel hay jugadores que saben jugar, y muy bien, al rugby.
No obstante esto, es clave que haya un encolumnamiento detrás de un concepto Puma, de lo que significa la camiseta, su historia. Quien no esté alineado, que dé o le hagan dar el paso al costado. Tiempo para llegar en buen nivel al Mundial 2015 hay. Pero para ello, será clave que todos estén en la misma página.


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