En la actualidad se pueden obtener unos 7.000 dólares por un riñón, explicó a la publicación un miembro de una red de tráfico de órganos libanesa. La pobreza es tan acuciante que son muchos los dispuestos a prescindir de un órgano, agregó.
El aumento de la oferta hizo bajar los precios en el mercado negro y la mayoría de los clientes que pagan entre 12.000 y 15.000 dólares por riñón provienen de los Estados del Golfo, pero también de Estados Unidos y Europa, indicó el traficante.
Líbano ofrece condiciones ideales para el comercio internacional de órganos. En su territorio hay más de 800.000 refugiados sirios necesitados de dinero que pueden entrar en contacto, a través de intermediarios, con clientes muy pudientes. Además, los traficantes no enfrentan grandes controles estatales.
"Es justamente la combinación que permite que florezca el tráfico de órganos", dijo al semanario Luc Noël, experto en trasplantes de la Organización Mundial de la Salud, con sede en Ginebra.
| Agencia DPA |


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