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Los test-matches hay que ganarlos
Forzada la mano del entrenador Santiago Phelan ante el descanso obligado de 25 de los mejores rugbiers del país, el grupo que hoy milita en clubes europeos más Rodrigo Roncero, entonces debió apelar a jugadores con poco rodamiento internacional, pero de enorme potencial. Había que lograr que estos jugadores pudieran enfrentarse de igual a igual con una potencia de nuestro deporte.
Francia, por historia y por presente, es uno de los grandes equipos del mundo. Subcampeón del mundo en 2011, llegó a nuestro país urgido de triunfos después de una pálida actuación en el Seis Naciones del invierno europeo. Su entrenador Philippe Saint-André viajó con un mix de jugadores por demás experimentados y otros de menor trayectoria con la necesidad de ganar.
Por su lado, Phelan había perdido en esta serie a Roncero y toda su experiencia, y quedaba solamente Felipe Contepomi, el capitán y estandarte de estos nuevos Pumas. El médico traumatólogo no tuvo inconvenientes en conducir a un equipo que juntaba en total casi la misma cantidad de internacionales que los que él lleva jugados desde 1998.
Si bien era aceptable no ganar por esto del recambio, los partidos internacionales, los test-matches, hay que ganarlos. Por lo que representan y porque hay un ranking del International Rugby Board que demanda triunfos, sobre todo de acá a diciembre, cuando se sorteen los grupos del próximo Mundial de 2015.
Sin jugar bien con la pelota -se perdió el scrum y el lineout fue más de lo mismo, una formación que no le cae simpática al rugby argentino- y con ataques sin profundidad ni continuidad, Los Pumas tuvieron bien claro que en este nivel no hay que dejar pasar las oportunidades. Sumando puntos cada vez que se tuvo la ocasión -Contepomi y su pie fueron claves-, las dos chances que tuvieron de apoyar tries se consiguieron. La primera tras una interceptación de Belisario Agulla -eso de robar pelotas es algo familiar si recordamos la interceptación de Horacio, el hermano mayor, que cambió el destino Puma en la inauguración del Mundial 2007- y el kick de Joaquín Tuculet para la corrida de Manuel «Pantera» Montero para el try que desató el partido.
Los Pumas ganaron sin gustar. Se podría decir que desde aquel Mundial de 2007 que no se gana jugando lindo, dos partidos quedarán por siempre en la retina: contra Irlanda y el último frente a Francia por el bronce mundialista. Estos Pumas 2012 ganaron. A este nivel eso es todo.


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