Macri frena la interna en PRO hasta pasar luna de miel

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Mauricio Macri y Juliana Awada compartieron anoche una primera salida partidaria de recién casados, un asado de la militancia joven del PRO, organizado para centenares de invitados, en el Club 17 de Agosto, del barrio porteño de Villa Pueyrredón.

«Por medio de la presente, invitamos a ustedes a participar del festejo que realizaremos, con motivo del casamiento del señor jefe de Gobierno, ingeniero Mauricio Macri, y la señora Juliana Awada», señalaron las invitaciones.

Pero la cita no privó al jefe porteño de ocuparse minutos antes de intentar un acuerdo dentro de su tropa, que ya viene mortificada por las diferencias en el Congreso en torno a la votación del Presupuesto kirchnerista y ahora traslada a la Legislatura local un desacuerdo para sumar a las riñas preelectorales.

No imaginó el jefe de Gobierno que un cargo en el organismo que nombra jueces fuera prenda de una revuelta de proporciones que amenaza con suspender hoy una sesión especial en la Legislatura porteña. Es la designación de los tres representantes al Consejo de la Magistratura porteño, un organismo en donde el PRO será de todos modos minoría, pero la pelea no cobró dimensión por eso, sino porque se transformó en una bandera de sectores internos, tras el candidato del oficialismo.

Por un lado, el michettismo; por el otro, el radicalismo PRO, pero por encima, dos influyentes consejeros de Mauricio Macri: José Torello y el empresario del juego y tesorero de Boca Juniors, Daniel Angelici.

Según aseguran los seguidores de Gabriela Michetti, Torello representa en este caso al grupo ligado a la actividad judicial, y Angelici agrupa a los radicales del macrismo, como el titular de la Comisión de Asuntos Constitucionales, Martín Ocampo.

La avanzada por espacios dentro del PRO promueve como consejeros a Sebastián Destéfano (radical-macrista) y a Martín Borrelli (legislador michettista). La oposición quiere llevar al peronista Juan Manuel Olmos y a la ibarrista Laura Moresi.

Hoy está convocada la sesión especial para designar a los tres consejeros, cada uno de los cuales requiere conseguir cuarenta votos, dos tercios del recinto, para ser nombrados y solamente uno puede ir por el macrismo. Borrelli, para dejar claras sus aspiraciones, hasta presentó la renuncia a la banca supeditada a su nombramiento. Además, el legislador lleva como suplente a Laura Grindetti, una abogada que hace ya cuatro años trabaja en el Consejo de la Magistratura (antes de la asunción de Macri como jefe de Gobierno) y es hija del ministro de Hacienda, Néstor Grindetti.

Macri ayer fue requerido por los legisladores para intentar que se defina por uno de los dos candidatos, ya que el grupo de ocho michettistas del bloque que conduce Cristian Ritondo no bajaría hoy al recinto si antes no acuerda con el bloque por quién votar, y así no habrá votos para ninguno. Pero el jefe de Gobierno porteño, recién casado, como suele hacer en medio de esas peleas, pidió que trataran de resolverlo los diputados. De otro modo, «esperen hasta que vuelva», indicó el mandatario a su tropa, aludiendo a la luna de miel que iniciará el domingo próximo.

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