5 de mayo 2010 - 00:52

Macri ante Oyarbide hoy por escuchas y luego con gabinete

Se presentará a indagatoria y luego dará conferencia junto a ministros para explicar su defensa

Mauricio Macri, detrás del ministro de Seguridad porteño, Guillermo Montenegro (izq.) y el jefe de la Policía Metropolitana, Eugenio Burzaco, ayer en una recorrida por los «senderos seguros» para los colegiales.
Mauricio Macri, detrás del ministro de Seguridad porteño, Guillermo Montenegro (izq.) y el jefe de la Policía Metropolitana, Eugenio Burzaco, ayer en una recorrida por los «senderos seguros» para los colegiales.
Mauricio Macri será indagado hoy por el juez Norberto Oyarbide, quien intenta comprobar si participaba de una presunta asociación ilícita que integraban entre otros, ex empleados del Gobierno porteño que realizaban escuchas ilegales. Los preparativos, ayer, para esa declaración que completará la ronda de indagatorias prevista por el juzgado, excedían los quehaceres del estudio jurídico «Landaburu, Feder, Carrió, & Rosental». También el Gobierno porteño dispuso algunas tareas para acompañar la jornada que consideran clave para la carrera de Macri. Entre esas previsiones, los ministros fueron citados para hoy al mediodía, cuando se supone que ya habrá declarado el mandatario porteño y así anticiparles el contenido de la indagatoria. Luego, Macri tiene pautada una conferencia de prensa para alrededor de las tres de la tarde y además, en función de la situación, ayer todos los voceros ministeriales de la administración porteña recibieron las explicaciones del caso en una reunión especialmente realizada con ese sentido. Allí les remarcaron que «el jefe de Gobierno nunca conoció» al espía detenido, Ciro James, que la causa «es una maniobra política» y que «hay que seguir trabajando porque nada nos va a detener».

Macri está dispuesto a responder preguntas, según aseguraba anoche el entorno más cercano a los avatares judiciales del jefe porteño, además de llevar un escrito al juez, pero no eludirá la requisitoria como lo hizo la semana pasada el ministro de Seguridad, Guillermo Montenegro. Además, el jefe porteño podría, en su calidad de imputado en la causa, exigir que se produzcan pruebas y de esa manera sus defensores podrían incluir hoy en el escrito la solicitud al juzgado para que se profundice la investigación sobre James como empleado de la Policía Federal (lugar en el que se desempeñaba simultáneamente con su cargo de abogado en la gestión PRO) y hasta sobre comunicaciones telefónicas.

Procesados

Oyarbide mantiene detenidos y procesados (medida que respaldó la Cámara Federal) a James, quien reportaba como abogado externo del Ministerio de Educación porteño y estaba a punto de ingresar a la Policía Metropolitana, y al ex jefe de la Metropolitana Jorge «Fino» Palacios, como a los dos ex jueces de Misiones que facilitaban las pinchaduras de teléfonos. Los acusa de integrar una asociación ilícita y Macri se vería complicado en ese expediente porque uno de los escuchados resultó ser su cuñado, Néstor Lorenzo.

Al ex ministro de Educación Mariano Narodowski, Oyarbide ya lo indagó en dos oportunidades y en parte su caso se desprendió de la causa al investigarse por separado la presunta irregularidad en la contratación del espía. Aún el ex funcionario no pudo probar quién se lo recomendó, ni qué trabajo efectivamente realizaba. Montenegro, no sólo se negó a responder preguntas sino que presentó un pedido a la Cámara de Casación para quitarle el expediente a Oyarbide, ya que la Cámara Federal le negó la recusación.

A partir de la indagatoria de hoy, en la cual Macri negará, como lo viene haciendo, que conocía a James y asegurará que nada tiene que ver con la supuesta actividad de espionaje, el juzgado decidirá sobre su situación procesal con el correr de diez días hábiles.

La preocupación de la tropa macrista esta semana se fortaleció, con la presunción de que Macri pudiera ser procesado, posibilidad que para la oposición al PRO ya se ha transformado en un plan, con secuelas en la Legislatura porteña.

Allí se cuentan los votos para dar curso a una comisión investigadora, la antesala del juicio político, si el juez confirmara los cargos al jefe de Gobierno. Sin embargo la oposición no contaría con votos para pensar en una destitución, que no es lo que más preocupa al macrismo, sino que el proceso judicial terminara con las aspiraciones presidenciales del candidato. Por eso, todo parece indicar que tras la indagatoria se acrecentará la puja política.

Esa comisión investigadora, por otra parte se lanzaría, según urden los bloques del antimacrismo, aun si el eventual procesamiento que pudiera dictar Oyarbide fuera apelado.

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