9 de marzo 2009 - 00:00

Macri, en riesgo de perder inversores

El edificio en ruinas del ex Patronato de la Infancia. España ofreció convertirlo en un centro cultural e histórico de San Telmo. La burocracia hizo que se esté a punto de perder el financiamiento.
El edificio en ruinas del ex Patronato de la Infancia. España ofreció convertirlo en un centro cultural e histórico de San Telmo. La burocracia hizo que se esté a punto de perder el financiamiento.
Una inversión millonaria a la que está dispuesto el Gobierno de España podría perderse ante la demora, en la Legislatura porteña, de sancionar una polémica ley para expropiar el edificio histórico que fuera sede del ex Patronato de la Infancia (Padelai).
El proyecto que acordó Mauricio Macri con los españoles para remodelar el edificio emplazado en la avenida San Juan y Balcarce, en el porteño barrio de San Telmo, incluye la cesión del predio por 30 años. Pero el punto de la polémica que traba la aprobación del proyecto es si la Ciudad de Buenos Aires debe pagar o no la expropiación.
La semana pasada se acordó el tratamiento de la norma para esta semana una vez que el proyecto pasó por la comisión de Cultura, que conduce la kirchnerista Inés Urdapilleta, quien también manifestó a este diario sus «dudas sobre la existencia de una escritura y el monto de la expropiación».
Según explicó a su vez el diputado macrista Patricio Di Stéfano, «los españoles invertirán unos 20 millones de euros y no se justifica que el proyecto no salga, por eso confiamos en que se aprobará el jueves que viene».
El inmueble permaneció usurpado hasta que un juez, hace seis años, ordenó el desalojo ante el peligro de derrumbe, durante la gestión de Aníbal Ibarra.
El borrador de la ley propone declarar de utilidad pública y sujeto a expropiación «el 70% indiviso de cinco inmuebles integrantes del complejo donde antiguamente funcionó el Patronato de la Infancia (Padelai)», que corresponde registralmente a la «Cooperativa de Vivienda, Crédito y Consumo San Telmo Limitada», a la que concedió el lugar el ex intendente Carlos Grosso, en noviembre de 1991. La transferencia se concretó y se dispuso el inicio de obras de reciclaje del complejo en un plazo de noventa días. Debía contemplar, entre otros puntos, la adjudicación de unidades de vivienda unifamiliares. Ese contrato no se cumplió por parte de la intendencia ni de la cooperativa y comenzó un periplo judicial, ya que la cooperativa realizaría las viviendas, y la Municipalidad tenía que darle el dinero para eso.
Macri presentó el proyecto para la expropiación en marzo del año pasado, pero ahora la iniciativa parece acumularse junto con otras, presa de la contienda electoral y la indefinición de Mauricio Macri sobre la fecha de urnas para la Capital Federal (ver págs. 16 y 17).
A mitad del año pasado, el jefe de Gobierno firmó un convenio con la Agencia Española Internacional de Cooperación para el Desarrollo, una carta de compromiso para cederle el histórico edificio, en comodato por 30 años, para que allí funcione el centro de interpretación del casco histórico y también un centro cultural. La idea de la administración macrista es estrenar ese complejo para los festejos del bicentenario, aunque ya está demorado ocho meses.
El edificio tiene una superficie de más de 5.800 metros cuadrados que deberán ser restaurados, propósito para el cual la intención es convocar a un concurso de ideas.
El inmueble del ex Padelai fue construido en 1895 y aun en estado ruinoso se los considera una de las obras más destacadas del arquitecto italiano Juan Antonio Buschiazzo, quien diseñó hospitales y edificios importantes en la Ciudad de Buenos Aires, como el actual Museo Histórico Saavedra.
El del ex Padelai está integrado por dos complejos y un amplio jardín que en conjunto ocupan media manzana.
El Gobierno porteño necesita expropiar el inmueble para concretar la cesión a los españoles, que ya hicieron llegar a las comisiones legislativas la advertencia sobre la posibilidad de destinar el dinero que piensan invertir en el reciclado y puesta en valor de las construcciones en otro país, como Ecuador.
Uno de los opositores a realizar el trámite tal cual lo pide Macri es el ex jefe de Gobierno porteño y actual legislador Aníbal Ibarra. El ex mandatario también pensó en su momento en un proyecto de centro cultural, pero por entonces no se habló de expropiación. El diputado sostiene que la medida que promueve ahora Macri se entiende como la expropiación del 70% ya que el otro 30% pertenece a la Ciudad y que «significa desembolsar una suma millonaria en dólares, ya que se trata de casi 6.000 metros cuadrados en el barrio de San Telmo».

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