28 de julio 2010 - 00:00

Macrismo amenaza con romper alianza si no le dan votos

Álvaro González, Elisa Carrió, Diego Kravetz
Álvaro González, Elisa Carrió, Diego Kravetz
La cuenta se la plantearon con crudeza algunos legisladores del PRO al Gobierno porteño, pero igual desde esas oficinas se niegan a aceptar que no haya votos para el juicio político a Mauricio Macri, en la Legislatura porteña.

Como una paradoja, la única voluntad segura de animar ese autoenjuiciamiento que sumaría el PRO a su 24 legisladores es la del izquierdista Marcelo Parrilli, autor del primer proyecto que ingresó en ese sentido.

La oposición ya suma la mitad más uno del recinto para crear la comisión investigadora especial que, para el PRO, sería un grupo de desgaste del jefe de Gobierno «y no buscaría la verdad».

Ayer el propio jefe de gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, convocó a una mesa chica del bloque de legisladores para hablar del tema. No hay plan alternativo para la bancada, que piensa exprimir todos los artilugios que tenga a mano para no fracasar en el intento. En principio apuntan a la dupla de diputados que dio el portazo por abonar a la candidatura de Francisco De Narvaez. Ese bloque Unión Federal que integran Daniel Amoroso y Mónica Lubertino ya comenzó a recibir los mensajes.

«Si ellos no nos apoyan en la Capital, nosotros vamos a partir el bloque Unión Pro en la provincia de Buenos Aires, que sean coherentes», ensayaron los amagues. Al mismo tiempo el propio jefe de Gobierno porteño salió ayer a explicar que la postura de la bancada de Amoroso «es un malentendido» y que votarán a favor del juicio político que promueve. También sumó a esa especulación al secretario general del Gobierno porteño, Marcos Peña, quien aseguró que los dos legisladores «cambiarán» el voto.

En cercanías de los diputados en cambio se aseguraba que solamente en el marco de un acuerdo político que termine conformando una decisión del peronismo Federal, podría resultar algún giro.

Por lo pronto ya el diputado nacional Gustavo Ferrari (De Narváez) salió a aclarar que «no es una decisión tomada» la de los legisladores porteños aliados y que «la jugada que implementó Macri puede ir en camino del esclarecimiento definitivo para conocer la verdad», en relación con el juicio político, pero advirtió que con el PRO en la provincia de Buenos Aires seguirán «trabajando juntos» pase lo que pase en la Legislatura.

De todos modos, aún cuando esos dos diputados cambiaran el voto y acompañaran la propuesta de juicio político, no le alcanzaría al PRO. Por eso estima que el bloque UCR que también componen dos legisladores se mantenga en sintonía con la postura del Comité Capital del radicalismo, de iniciar el enjuiciamiento o bien se abstenga. Tampoco con eso llegarían si la oposición se mantiene firme.

En ese camino de reforzar su embestida, desde el lado opositor, también ayer el bloque peronista que conduce Diego Kravetz, autor de una de las iniciativas de conformar una comisión investigadora especial, salió a explicar que se oponen al juicio político. El monobloque de Martín Hourest, en el mismo sentido, envió un comunicado explicando su postura en defensa de la comisión. Pero en el PRO avanzarán con el argumento de que hubo 17 diputados que votaron por habilitar sobre tablas el proyecto de la izquierda, que pedía el juicio político y ahora no lo quiere, como modo de embretar a sus rivales.

De la reunión con Rodríguez Larreta participaron el responsable de prensa del Gobierno porteño, Miguel de Godoy y los legisladores Álvaro González, Martín Borrelli, Enzo Pagani y Oscar Moscariello, titular de la Legislatura.

«Nosotros dejamos que nuestros legisladores, en la relación que tienen con el resto de los bloques, definan cuál es el mejor mecanismo. Creemos que es el juicio político. Pero no tenemos mayoría, todas las leyes que sacamos surgieron del consenso. Dejamos que discutan y encuentren el mejor camino», admitió Rodríguez Larreta sobre el contenido de la reunión.

Pagani, por su parte, dijo que «es inexplicable la postura de legisladores que la semana pasada apoyaron el juicio político y hoy cambiaron de postura demostrando que el objetivo parece ser más de tipo político que el de la búsqueda de la verdad de los hechos en el tema de las escuchas», en sintonía con la estrategia que se plantea el macrismo.

Dentro de otras posibilidades que comenzaron a conversarse en la mesa macrista ante la falta de votos se especula con una suerte de vacío que habría dejado la Constitución local. Se trata de mandar el proyecto PRO de juicio político directamente a tratamiento de la Sala Acusadora sin pasar a votar antes una resolución que habilite el proceso en el recinto. Hasta bucearon en la versión taquigráfica de la estatuyente que redactó la ley madre porteña para sostener esa posibilidad. Pero dentro del mismo macrismo hay quienes advirtieron que hay antecedentes, como en el juicio a Aníbal Ibarra, de otro procedimiento, es decir, la votación previa.

En caso de no lograr salir del atascamiento, el macrismo entonces piensa buscar la manera de dominar esa comisión investigadora (que proponen, además del PJ, Elisa Carrió a través de su bloque Coalición Cívica), para amortiguar sus efectos.

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