9 de octubre 2013 - 00:00

Maduro quedó a un trámite de gobernar sin el Congreso

El presidente Nicolás Maduro solicitó a la Asamblea Nacional poderes especiales para combatir la corrupción y luchar contra la “guerra económica” que, según él, buscan desestabilizar a la revolución chavista.
El presidente Nicolás Maduro solicitó a la Asamblea Nacional poderes especiales para combatir la corrupción y luchar contra la “guerra económica” que, según él, buscan desestabilizar a la revolución chavista.
Caracas - El presidente Nicolás Maduro solicitó ayer a la Asamblea Nacional la aprobación de una ley habilitante que le permitirá gobernar con superpoderes, los que pretende utilizar para combatir la corrupción y la "guerra económica contra la revolución", pero que la oposición denuncia como "cacería de brujas".

"He venido a pedir poderes habilitantes para profundizar, acelerar y dar la batalla a fondo por una nueva ética política", dijo Maduro ante el pleno de legisladores y luego afirmó que su petición no responde a un "capricho", sino que le permitirá actuar con "prontitud y contundencia" contra la corrupción, en "función de preservar la vida de la República".

"Si la corrupción sigue reproduciéndose y perpetuando su lógica capitalista de destrucción, aquí no habrá socialismo", advirtió y acusó a quienes se oponen a los poderes especiales de "cómplices o aprovechadores".

Aún no está claro cómo el oficialismo conseguirá el voto que le falta para llegar a 99 diputados -tres quintas partes del Parlamento- que exige la Constitución venezolana para aprobarla. Posiblemente por eso la propuesta no fue debatida en la sesión, tal como había adelantado el presidente de la Asamblea, Diosdado Cabello. "En otra sesión será discutida", indicó también en un mensaje a través de Twitter.

La Policía resguardó la sede legislativa donde fueron colocadas pantallas y altavoces para transmitir en directo la ceremonia legislativa. Simpatizantes del chavismo permanecieron durante la jornada en el exterior del edificio manifestando su apoyo a Maduro, mientras que otros se acercaban a la entrada para abuchear a su llegada a diputados opositores.

A mediados de agosto, cuando anunció que solicitaría la ley habilitante, Maduro enarboló el estandarte de lucha contra la corrupción, pero a su discurso sumó, la semana pasada, la proclama de combatir lo que definió como "guerra económica" contra el Gobierno por parte del sector privado para promover revueltas sociales. Con ese término responsabiliza a opositores, medios y empresarios por el desabastecimiento, la inflación y la devaluación del bolívar.

El mandatario también señaló que la economía venezolana presenta una "coyuntura especial porque está siendo impactada por una serie de distorsiones como lo son la especulación, el acaparamiento, el contrabando, el mercado de divisas ilegal".

"Una colección de dificultades que bien podríamos bautizar como 'cadivismo', una de las expresiones más vulgares de la existencia de la burguesía parasitaria", insistió y criticó el funcionamiento de la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi). "Tenemos que lograr que la renta petrolera sea capturada para el desarrollo de la economía y no para el enriquecimiento de grupos particulares que quieren controlar el poder político, sea por la vía del disfraz rojo o por la vía de la burguesía parasitaria amarilla", agregó.

Desde que asumió, el 19 de abril, la crisis económica se agudizó con una inflación que suma en lo que va del año un 32,9%, un mercado paralelo del dólar que casi septuplica la tasa oficial, y una mayor escasez de alimentos.

Esta solicitud de ley, que constitucionalmente habilitaría al Ejecutivo a emitir "decretos con rango y valor de ley" sin ser discutidos en la Asamblea, se presenta a dos meses de las elecciones municipales en Venezuela, consideradas un plebiscito sobre la gestión de Maduro.

La ley habilitante fue solicitada por todos los presidentes desde la década de 1970. Hugo Chávez emitió más de 200 leyes a partir de superpoderes en 2000, 2001, 2008 y 2010.

En tanto, la oposición denunció que Maduro busca desatar una persecución política porque, en el papel, el Ejecutivo no necesitaría una habilitante ya que tiene mayoría parlamentaria .

"No hay ninguna razón para darle poderes especiales al Gobierno. Ninguno votará por la ley habilitante. ¿Usted no cree que la quieren aprobar para distraernos de los problemas del país?", cuestionó ayer en su programa semanal Henrique Capriles, excandidato presidencial opositor.

Agencias AFP y EFE, y Ámbito Financiero

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