Magistratura: cambia el juego en bancas K

Edición Impresa

• Gobierno muestra sus cartas.
• Conspiraciones.

El desembarco, anunciado, del diputado Eduardo de Pedro y del secretario de Justicia, Julián Álvarez, en el Consejo de la Magistratura modificarán el mapa de poder en el cuerpo colegiado encargado de la selección y remoción de jueces. La determinación -en los planes de Balcarce 50 desde finales de noviembre- dejará heridos y da lugar a un horizonte de nuevas pujas. La presidencia del cuerpo para este año y el, más importante, cargo vacante de administrador general asoman como los próximos lugares clave que el oficialismo buscará ocupar, aún cuando esto genere malestar en los despachos de la Corte Suprema de Justicia.

De Pedro
reemplazará a la diputada Stella Maris Córdoba quien no logró renovar su escaño en octubre mientras que Álvarez será el nuevo representante del Poder Ejecutivo en lugar de Hernán Ordiales que imaginaba alguna posibilidad de permanencia con el objetivo de activar un concurso para cubrir vacantes en el fuero federal en lo Civil y Comercial.

Los cambios se terminaron de definir en la tarde del sábado pasado. El domingo, Ordiales se comunicó con el senador oficialista Marcelo Fuentes para comentarle lo que ya era, a todas luces, inevitable. Por procedencia, relaciones y un innegable pragmatismo, Ordiales siempre fue rechazado en distintos sectores del Gobierno que ansiaban que se concretara su alejamiento de la calle Paraná. No será tan fácil: Ordiales ya habría iniciado conversaciones con el académico Manuel Urriza para integrarse a su staff de asesores.

El desembarco de De Pedro y Álvarez, máximos exponentes del kirchnerismo juvenil, afectará a Fuentes, quien durante 2013 ofició como enlace directo con Olivos. Difícil competir contra el diputado que, siempre lejos del Congreso, es una suerte de telonero de las reuniones más importantes que acontecen en la residencia presidencial. Quien ha pasado por allí puede contar que antes de ingresar a esos encuentros suele aparecer De Pedro para recordar el valor de la escucha más que de los cuestionamientos al momento de iniciar la conversación.

El cambio tampoco es indiferente para el diputado-consejero Carlos "Cuto" Moreno, quien si bien siempre tuvo un trato cordial con Álvarez, no termina de ser del todo confiable para De Pedro (cuya designación por la Cámara de Diputados debe ser acompañada por la firma de Julián Domínguez). Tal vez el bloque del kirchnerismo en la Magistratura no sea tan homogéneo como se comentaba ayer por la mañana.

De Pedro y Álvarez tendrán como primer objetivo lograr la presidencia del Consejo para el oficialismo. Una señal incómoda para los ministros de la Corte que en diciembre le recordaron a Jorge Capitanich la necesidad de un Consejo más profesional y menos politizado. Álvarez fue uno de los autores de la reforma judicial que luego el máximo tribunal dio de baja. Siempre ambicionó con desembarcar en la Magistratura, de hecho llegó a ser designado, hasta que en el Gobierno detectaron que le faltaba currículum para ocupar un asiento.

La designación del presidente de la Magistratura requiere de una mayoría simple en el plenario que ya está agendado para la semana que viene. En esta ocasión el voto decisivo correrá por cuenta de dos jueces: el camarista Mario Fera (actual presidente sin reelección) y el juez cordobés Alejandro Sánchez Freytes. Su determinación definirá la presidencia. Ayer a primera hora Fera fue contactado desde la Corte y avisó que no apoyará ninguna posición extrema.

Si bien en el oficialismo una nueva presidencia de Urriza es una posibilidad, tampoco se debería descartar que la dupla De Pedro-Alvarez tenga ese objetivo. Esta opción tiene más de un detractor en Balcarce 50 ya que entienden que los reveses que éstos sufran en el terreno judicial serán directamente relacionados con el Gobierno en un año en el cual los avatares económicos se han instalado en el centro de la escena.

Concluido el debate de la presidencia llegará el de la administración, oficina que actualmente está a cargo de Germán Krieguer, hombre de trato cordial con Ricardo Lorenzetti y con su par de la Corte, Héctor Marchi.

Dejá tu comentario