Malvinas: vicegobernador pide una relación como la de los 90

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 Darwin, islas Malvinas - «Atravesamos un momento difícil. Hay tres temas por los que queremos tener más contacto con el continente y con los argentinos: la pesca, el petróleo y los vuelos». Paul Martínez es el primer secretario de las islas desde el 25 de julio de 2007 y reemplaza al gobernador cuando éste se ausenta. En diálogo con Ámbito Financiero, señaló que los mejores momentos de la relación se dieron con la gestión de Guido Di Tella en la Cancillería.

Por lo pronto, la relación entre Martínez y Héctor Cisneros, presidente de la Comisión de Familiares de Caídos en Malvinas e Islas del Atlántico Sur, este fin de semana fue difícil de mejorar. Ambos fueron los encargados de que nada se saliera de lo previsto en una visita que iba a marcar un hito en las relaciones. Cisneros perdió a su hermano Mario, integrante de las tropas de elite en la guerra, y murió «abrazado a su ametralladora». También participó activamente de la organización Delmira Hasenclever de Cao, quien, junto con Cisneros, permanecerá toda esta semana en Puerto Argentino cerrando la llegada del segundo contingente de familiares el próximo sábado.

«Creo que es importante que los argentinos puedan venir a visitar el cementerio y las tumbas de los familiares que fallecieron aquí en la isla», dijo Martínez. «Tuvimos mucho trabajo, contamos con la ayuda de los isleños para la organización, desde el armado de las carpas hasta el manejo de los autobuses y el control de inmigración y aduana», agregó. «Todos los isleños están de acuerdo en que es natural que los argentinos quieran visitar las tumbas de sus familiares», concluyó. Evitó en todo momento politizar el acto del fin de semana. Especialmente tras las declaraciones de la presidente Cristina de Kirchner sobre la eliminación de los enclaves coloniales que perduran a lo largo de los siglos. A decir verdad, durante todo el tiempo que duró la visita, siete horas desde la llegada en el vuelo de LAN hasta su partida, se evitó tanto desde el lado argentino como desde el británico, que el objetivo de esta visita se transforme en algo político. Familiares relataron que en Río Gallegos, en contacto con Cristina de Kirchner, le solicitaron por los que pudieron regresar de la guerra en 1982, es decir, por los ex combatientes. El pedido no se focalizaba en algo monetario, sino más bien en la asistencia médica, el drama de los suicidios, y que se los considere como lo hace cualquier país con los soldados que participaron en conflictos armados. La respuesta de la Presidente, según familiares, habría sido la de recordar proyectos de ley en ese sentido en los que ella había trabajado. Participó Paul Martínez de la ceremonia en esta localidad con la inauguración del cenotafio por invitación de Cisneros. También lo hizo el titular de la base militar británica apostada en las islas. La presencia de uniformados en el evento se debió, según la explicación tanto de Cisneros como de Martínez, a que colaboraron en el armado de carpas y la atención a familiares. Hasta se cursó invitación a isleños para que se acerquen al cementerio argentino y, según relató Martínez, hubo cerca de diez de ellos en la emotiva ceremonia del sábado. Ya está abierto el camino para que se produzca, tras la visita del próximo sábado, una tercera delegación a Malvinas. Será tras las elecciones de noviembre en las islas, y probablemente en marzo próximo.

Como todo este sábado se dio en función a lo previsto, no habría inconvenientes. En esta oportunidad, se permitió que viajara una sola persona por cada caído en combate. Hubo muchos más que quisieron llegar y no pudieron. Sucede que a 27 años del conflicto, muchos padres de soldados caídos, por su edad, necesitan de acompañantes para emprender semejante travesía, algo que hasta ahora no pudo concretarse por los motivos mencionados. Tarde, muy tarde, pero está listo ya para que ello suceda.

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