21 de septiembre 2009 - 00:35

Maniobras y tanteos en el pulseo por gobernador 2011

Daniel Scioli, Francisco de Narváez, Sergio Massa, Martín Sabbatella, Margarita Stolbizer, Ricardo Alfonsín
Daniel Scioli, Francisco de Narváez, Sergio Massa, Martín Sabbatella, Margarita Stolbizer, Ricardo Alfonsín
Una frase nada inocente de Sergio Massa sembró intrigas. Por boca amiga, Daniel Scioli verbalizó lo obvio: que ahora aspira a, si puede, reelegir en Buenos Aires. Francisco de Narváez, el tercero de la fiesta, amagó a mover solo y forzó una movida de Mauricio Macri.

Todos, prematuros -el dipuempresario es candidato a gobernador desde diciembre de 2006- y temerosos de quedar afuera de un ring lejano, protagonizaron en persona o, por testaferros y socios, una puesta de escena con maniobras y tanteos de cara 2011.

Para el turno que viene, en Buenos Aires, están anotados al menos seis candidatos -los citados más Martín Sabbatella, Margarita Stolbizer y Ricardo Alfonsín-, pero los movimientos y las chances de cada uno aparecen supeditados a cómo se ordene la grilla mayor: la presidencial.

Ese dato no es menor. Hay peronistas que miran a un radical, «progre» que se mueven cerca del Gobierno, radicales que no descartan jugar una vice nacional y hasta uno de ellos que, por momentos, coquetea -o amenaza- con meterse en la carrera presidencial.

El detalle, a dos años y medio de la elección, es el siguiente:

  • Scioli, a través de Alberto Pérez, su jefe de Gabinete, anunció ayer lo que era vox populi: el gobernador desiste de buscar la presidencia y se concentra, a la defensiva, en vender futuro en la provincia con un plan de reelección que antes había detonado Alberto Balestrini. Scioli -vía Pérez- certificó que su destino está atado a los Kirchner: el tormento a que lo sometió la Casa Rosada cuando le pisó el envió de fondos redujo al mínimo cualquier planteo diferente a eso. Lo que ahora queda por develar es si lo del patagónico es recíproco. El ex se abraza al argumento de que la derrota del 28-J fue producto de la mala gestión provincial. Por lo pronto, ha dicho que Sabbatella es una opción «interesante» para un esquema de «centroizquierda» en la provincia.

  • Massa la semana pasada confesó que quiere «ser gobernador» sin precisar fechas ni espacios. Lo primero se sobreentiende; lo segundo es porque orejea un menú de alternativas. Coincide con Lole Reutemann en eso de que el rechazo a Kirchner arrastrará al PJ a una derrota en 2011. Por eso, el tigrense explora una versión transversal anti-K donde podría (o querría) convertirse en el candidato a gobernador de Julio César Cobos. Con el vice, el ex jefe de Gabinete ha tenido algunas charlas. A Massa le gusta evaluar que Cobos carece de un candidato poderoso en la provincia y que sin un competidor propio, la chance presidencial se complica pero, sobre todo, se puede hacer insufrible una gestión con un gobernador de otro signo político. Felipe Solá también aparece en el mapa de Massa pero, en privado, el alcalde de Tigre admite que el destino del ex gobernador parece ser el de candidato a vice o de candidato de la derrota del PJ disidente.

  • De Narváez teme el fenómeno inverso: está, hace tiempo, lanzado a la gobernación, pero duda de si, al final, Mauricio Macri jugará o no en la presidencial. En 2007 acumuló un millón de votos sin ir pegado a un candidato a presidente pero, asume, le resultaría difícil si no imposible ganar, como quiere, la gobernación con una boleta sólo provincial. Por eso, como Massa, no descarta un enlace con Cobos. Por esa razón, Macri, presionado, comenzó a expresar con más claridad -aunque todavía sin plenitud- que se lanzará, en 2011, a competir por la Casa Rosada. Pero De Narváez se mueve, por momentos, más interesado en «nacionalizar» su figura, que en el barro provincial. Quienes lo conocen, y ven de cerca sus saltos de la euforia al pánico, insisten que explorará en la Corte Suprema la alternativa de ser candidato presidencial. Un riesgo: si da ese movimiento, ¿puede, luego, volver a la provincia? Por alguna razón, comprensible para los que conocen el vínculo entre De Narváez y Solá, el empresario con banca y fueros, no contempla como «su» candidato a presidente al ex gobernador.

  • Sabbatella, la esperanza blanca de un progresismo que venera algunas medidas de Kirchner, pero desprecia su pragmatismo feroz de aliarse a sus detestados caciques del PJ del conurbano, aparece peligrosamente cerca de Olivos y se ha convertido, en temas como el fútbol y la ley de medios -también en el conflicto del campo-, en un vocero más efusivo que los propios kirchneristas, por ejemplo, que Scioli. Sabbatella tiene un acuerdo de papel con Fernando «Pino» Solanas y fuera del cineasta, y un improbable Kirchner redimido, no se ve en ningún otro proyecto. Hace tiempo se distanció de Elisa Carrió y ha pronunciado maldiciones contra Cobos.

  • En el universo Cobos asoman, además, otros tres actores: Margarita Stolbizer, que rompió con Carrió aunque parece existir un destino común, se ilusiona con ser la candidata por ese espacio aunque también se ha planteado como posible compañera de fórmula presidencial. Una postura similar, más autónoma, ha tenido Gustavo Posse, a quien sectores del radicalismo cercanos a Cobos proponen como el postulante puro del cobismo para 2011 en la provincia. Posse abandonó a los Kirchner y se plegó, de manera periférica, al Acuerdo Cívico en el turno del 28 de junio. Transita la misma vereda que Ricardo Alfonsín: el diputado electo, que en plena campaña se mostró con Cobos en Mendoza -lo que le valió las críticas de sus socios bonaerenses- se anota en esa pulseada que tiene, como anticipo, la pelea por la jefatura del bloque de diputados nacionales de la UCR.
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