29 de julio 2010 - 00:00

Maradona, sin autocrítica, contra Grondona y Bilardo

Maradona mostró su desilusión porque no le renovaron el contrato en la Selección. Dijo: «Grondona me mintió y Bilardo me traicionó» y que le «quebraron la ilusión».
Maradona mostró su desilusión porque no le renovaron el contrato en la Selección. Dijo: «Grondona me mintió y Bilardo me traicionó» y que le «quebraron la ilusión».
La conferencia de prensa de Diego Maradona dejó al descubierto toda la bronca y el dolor del ídolo, pero también la tortuosa relación de amor-odio que siempre tuvo con Julio Grondona y Carlos Salvador Bilardo.

Diego trató de mentiroso al presidente de AFA y de traidor a Bilardo, buscando los adjetivos que más molesten a cada uno. Porque Grondona siempre dice que una de sus premisas de vida es «no mentir» y Bilardo habla de «leales y desleales» dividiendo el espectro futbolístico y hasta periodístico según esa premisa. La frase textual de Diego fue: «¿Qué pasó en las últimas horas? Grondona me mintió, Bilardo me traicionó. Sabiendo que íbamos a tener más tiempo para trabajar y poder pasar la tristeza que nos dejó la eliminación, todo mi equipo y yo estábamos dispuestos para seguir. Que les quede bien claro».

Lo cierto, y en esto tiene razón Bilardo, es que la relación de Diego con ambos siempre fue así, pasó del abrazo apretado con llanto incluido a la crítica más feroz, como después de la clasificación al Mundial con esa foto que recorrió el mundo y menos de una semana después las críticas feroces en Canal 7, donde lo trató hasta de conspirador.

Bilardo se apresuró al declarar el año pasado: «Si se va Maradona nos vamos todos», porque él está para sacar y poner cuerpos técnicos. Es el director general de Selecciones Nacionales y ésa es su función específica. Además, como venía la relación tendría que haber sido al revés: si se quedaba Maradona, no había lugar para Bilardo, que en los 20 meses estuvo pintado, sin poder ni siquiera opinar sobre ningún aspecto del equipo.

Diego dice que su ciclo fue «el más corto de los últimos 35 años» y estadísticamente tiene razón, pero también fue el más tormentoso con peleas constantes con jugadores, técnicos y dirigentes. Porque él es así. Ama la polémica. Necesita tener enemigos constantemente porque eso le produce adrenalina y es su forma de vivir. Siempre están los buenos y los malos, aunque algunas veces los que eran malos pasen a ser buenos y viceversa.

¿Qué hizo que Grondona le sacara el banquito a Maradona? Quizá la opinión de sus pares, pero también se sumó el desplante de Diego que estuvo 10 días sin atenderle el teléfono y puso como intermediario a Gastón Granados y que pactó una reunión, pero la postergó una semana, porque se le ocurrió ir a Venezuela a visitar al presidente Chávez. Lo cierto es que con esta resolución demostró que las riendas del fútbol las sigue manejando él, para bien o para mal. Se decía que el Gobierno le «imponía» la renovación del contrato de Diego para que dirija en la Copa América en 2011, año electoral y volvió a demostrar la independencia de AFA para tomar determinaciones.

Maradona ahora seguirá con «su luto» como declaró ayer y seguirá convencido que «hizo un buen trabajo» y que le «quebraron la ilusión», como aquella vez en el Mundial de Estados Unidos le habían cortado las piernas con el control antidoping, aunque los anabólicos los había tomado él.

Es un ídolo popular y debe ser muy difícil no sentirse un genio cuando todo el mundo le palmea la espalda y le pide un autógrafo. Por eso es mucho más difícil para él tener autocrítica y pensar en qué me equivoqué, en lugar de buscar traidores y mentirosos. Como técnico de la Selección le dieron una oportunidad para la que no había hecho méritos (no tenía experiencia como técnico salvo aquel lejano antecedente en Mandiyú y Racing con campañas discretas) y ojalá la haya aprovechado como experiencia para el futuro. Tiene que pensar cómo reinventarse porque, seguramente, la carrera como entrenador para Diego tendrá nuevos capítulos.

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