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Más presión de CGT por fondos
Como informó este diario, la central más cercana al Gobierno puso como condición para atenuar los reclamos salariales la suba de los subsidios públicos y la agilización de los reintegros para sus organizaciones sanitarias. En la organización les avisaron a los funcionarios que el planteo oscila los $ 2.000 millones, lo que implica duplicar el Subsidio de Mitigación de Asimetrías (SUMA), vigente desde 2012.
El encargado de esa negociación es el jefe del gremio de Obras Sanitarias y directivo de AySA, José Luis Lingeri. El dirigente mantuvo encuentros con la superintendente de Servicios de Salud, Liliana Korenfeld, quien prometió trasladar la inquietud a Cristina de Kirchner. Esa gestión nació luego de una reunión en la quinta de Olivos de la mandataria con Caló y Lingeri.
Sindicalistas que integran la cúpula de la CGT avisaron que de no producirse una respuesta inminente habrá inconvenientes para cerrar las principales paritarias del sector privado. Aunque públicamente el Gobierno no planteó un techo para los aumentos salariales de este año, en reserva sugirió como aceptable un límite del 25 por ciento.
Hoy la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), el gremio que encabeza Caló y que es el mayoritario del sector industrial, mantendrá un nuevo encuentro con el sector empleador para definir si se aceptará el pedido sindical de un pago extraordinario, previo a la paritaria, de $ 700 extra por febrero y otro tanto para marzo. Una vez acordado ese monto, la organización formalizará el reclamo salarial para este año, que oscilará el 30 por ciento.


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