13 de agosto 2009 - 00:00

MasterCard: más licencias para dejar de caer

First Data, la empresa que se quedó hace un par de años con la licencia exclusiva para la marca MasterCard en la Argentina -tras comprarle Argencard a The Exxel Group-, fue notificada hace algunas semanas de que MasterCard International está negociando con varios bancos medianos para otorgarles nuevas licencias. De concretarse, le restaría a la licenciataria «exclusiva» parte de su negocio principal: el procesamiento de cupones y operaciones on line del sistema MasterCard.

La idea de MasterCard International es intentar detener el derrumbe en participación de mercado que viene experimentando su marca desde hace una década. Por entonces, tenían cerca del 35% del volumen operado con tarjetas de crédito; en la actualidad apenas rozan el 14%, y siguen descendiendo en «share».

En la actualidad, a MasterCard no sólo la superan competidores internacionales como Visa (que ronda el 44%) y American Express (cerca del 17%), sino también marcas regionales como la Tarjeta Naranja del Grupo Galicia, que ya ronda el 15% de participación de mercado, y otras que se le acercan.

El primero en conseguir el estatus de «principal member» sería el Banco de Córdoba, y el segundo, el Banco de Santa Fe, propiedad del grupo Eskenazi. El título de «socio principal» da el derecho de elegir la empresa que procese sus cupones, lo que representa una porción importante del negocio.

Acá empieza la pelea: es que First Data tiene como actividad principal a nivel global el procesamiento de cupones y operaciones on line, no la emisión de medios de pago.

De hecho, al momento de adquirir Argencard SA (la subsidiaria del Exxel que tenía la licencia) se especuló con que en realidad First Data sólo estaba interesada en el negocio del procesamiento, y que rápidamente se desprendería de la tarjeta. Y si bien eso no ocurrió, el conflicto con MasterCard no surge por la apertura de nuevas licencias, sino porque se les permitiría a esos bancos elegir el procesador.

Así, el Banco de Córdoba -tras una prueba fallida con Credencial, que terminó en acusaciones mutuas- está armando su propia procesadora con Telecom, proveyendo el «hosting» y la tecnológica Team Quality el software. El BERSA, en cambio, permaneció con Credencial.

Fuentes de un importante banco nacional dijeron a este diario que «MasterCard nunca se recuperó de su pelea con los bancos». Se refiere a la decisión unilateral del Exxel de reducir a la mitad las comisiones que les pagaban a las entidades financieras por emitir y operar la marca. Entonces, los bancos «cajonearon» las tarjetas de MasterCard y sólo se las vendían a quienes las solicitaban. Si bien esa medida luego se revirtió, el daño a la marca estaba hecho.

Otro banquero explica que «como todos los meses tienen más ventas, la casa matriz no se preocupa. En realidad, esa suba de volumen tiene que ver con la inflación, no con una mejor performance, y la participación de mercado sigue cayendo».

Curiosamente, fue un ex Exxel pero surgido de la banca (Galicia, Francés), Guillermo Laje, quien había logrado emprolijar el vínculo con los bancos. Este ejecutivo dejó la compañía luego de su venta para asumir en el Banco Comafi, y fue reemplazado por un «hombre de la casa», Diego Juárez, que intenta mantener la relación cimentada por Laje.

En la actualidad, las tarjetas de crédito mueven unos $ 7.500 millones por mes, y la pelea es por el segundo lugar (Visa aparece como imposible de destronar).

Dejá tu comentario