12 de diciembre 2013 - 00:00

Matan a comerciante en una entradera

Un comerciante del rubro de la construcción fue asesinado de dos balazos en el pecho por delincuentes que aparentemente pretendían ingresar a su casa de la localidad bonaerense de Haedo para robarle, informaron fuentes policiales.

La sospecha de la familia es que Claudio Moriscotti, de 55 años, se resistió al asalto para evitar que los delincuentes ingresaran a su casa, donde se hallaban sus tres hijos y su esposa. "Creemos que quizá se resistió, porque no le robaron nada. No le sacaron nada. No sabemos por qué él terminó ahí, muerto", dijo Andrea, una de las hijas.

El hecho ocurrió cerca de las 22.30 del martes frente a una casa ubicada en las calles Ayacucho y Maipú, en la mencionada localidad del partido de Morón, donde Moriscotti vivía junto con su familia. "Mi papá era un trabajador común y corriente. Todos los días salía a trabajar, era vendedor de materiales para la construcción, pero no era un empresario. Además era periodista deportivo. Un trabajador. Nosotros no tenemos un auto llamativo ni una casa llamativa", dijo Andrea.

Aparentemente, el hombre regresaba de un club del barrio a su casa, estacionó su Renault Mégane gris junto al cordón y entró a saludar a su familia, explicaron las fuentes policiales. Luego, salió nuevamente a la calle para ingresar el auto al garaje de su casa, pero en ese momento fue sorprendido por al menos dos delincuen-tes armados que lo amenazaron con intenciones de robo.

"Creemos que quiso resistirse al robo y que por eso le dispararon. Adentro estábamos todos y seguramente quiso evitar que ingresaran a casa", explicó la hija del comerciante en medio del llanto. El titular de la Jefatura Departamental de Morón, comisario Alejandro Moreno, indicó a la prensa que Moriscotti "recibió un disparo en el pecho" y que "murió en momentos de su traslado al Hospital Posadas en Haedo". Los vecinos y los familiares del hombre asesinado contaron a la prensa que la ambulancia demoró más de veinte minutos en llegar a asistir a Moriscotti, y que por eso decidieron cargarlo en un auto y trasladarlo por su cuenta. Tras el disparo, los delincuentes huyeron corriendo sin robar nada.

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