19 de enero 2009 - 00:00

Materias primas, una "piedra de Sísifo" para el mercado

Como en el mito griego, empujar al alza los commodities agrícolas se vuelve una tarea difícil yconstante. El maíz es uno de estos productos, presionado a la baja por el aumento de existencias enEstados Unidos, pero a la suba por la sequía en Sudamérica.
Como en el mito griego, empujar al alza los commodities agrícolas se vuelve una tarea difícil y constante. El maíz es uno de estos productos, presionado a la baja por el aumento de existencias en Estados Unidos, pero a la suba por la sequía en Sudamérica.
La sequía en las principales zonas productivas de nuestro país fue capaz de generar una importante mejora en las cotizaciones internacionales de los granos, en particular de la soja, que lideró esta tendencia.
Si bien el mundo conoce que la próxima intención de siembra en los Estados Unidos resultará abultada y que consecuentemente los stocks finales del próximo ciclo 2009/10 podrían prácticamente duplicarse en ese país, el mercado no puede soslayar la importancia de la Argentina como proveedor de proteínas vegetales y aceites.
El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) reveló su informe mensual de producción, oferta y demanda. Entre los datos más relevantes figuran:

1. Un incremento en las producciones de maíz y soja en los Estados Unidos de 2 millones y 1 millón de toneladas, respectivamente. Las nuevas proyecciones productivas para ese país se ubican ahora en 307,4 millones de toneladas de maíz y 80,5 millones de toneladas de soja, cifras que resultaron estar por encima de lo que los analistas esperaban, de allí la reacción negativa del mercado el día en que fue revelado el informe.

2. Un crecimiento en el nivel de las existencias finales norteamericanas de maíz, soja y trigo.

3. Ligero recorte en la demanda mundial proyectada para trigo, maíz, soja y granos forrajeros, y un incremento en los stocks finales de estos cultivos.

4. Una caída en el escenario productivo de nuestro país. La Argentina producirá, según este informe, 9,5 millones de toneladas de trigo (1 millón menos que lo revelado el mes anterior); 16,5 millones de toneladas de maíz (1,5 millón menos que en diciembre) y 49,5 millones de toneladas de soja (1 millón por debajo de lo reportado en el último informe del año anterior). Cabe aquí consignar que las cifras reveladas se encuentran aún muy por encima de las proyecciones que los privados locales proyectan.
Los primeros días de cada año resultan propicios para elaborar informes con las tendencias de los mercados para los próximos meses. En este sentido, se acaba de conocer el habitual reporte del Deutsche Bank, a cargo del responsable de área, con sede en Londres, Michael Lewis. En general, este analista se muestra pesimista para casi todos los sectores, particularmente en energía y metales de uso industrial.
Para graficar su particular visión de estos mercados, el especialista recurre a una ingeniosa analogía: el mito griego de Sísifo, quien fue condenado por los dioses a rodar una roca hasta la cima de un monte. El problema es que cada vez que llegaba a la cima, la roca volvía a caer y se veía obligado a bajar nuevamente para empujarla cuesta arriba una vez más. Los dioses decidieron que este ciclo debía durar una eternidad. Lewis piensa que, así como con Sísifo, la capacidad del mercado de empujar los precios de materias primas hacia arriba -particularmente en energía y materiales industriales- se encontrará plagada de dificultades.
Aun con este diagnóstico, Lewis mantiene una postura alcista para los futuros agrícolas, destacando que ellos son los más depreciados de todo el sector de materias primas, siendo capaces de recuperar el terreno perdido por menores siembras o eventos climáticos adversos.  

  • Oportunidad

    El informe sostiene que los precios de los commodities agrícolas se negocian, en términos reales, en alrededor de un 40% por debajo de los promedios históricos de largo plazo. Cree que ésta es una oportunidad de compra en el sector, ya que los granos han contado en el pasado con la habilidad de mejorar sus cotizaciones aun bajo un contexto general de desaceleración de la economía, y esto será presentado como una oportunidad para diversificar carteras en el curso de la presente crisis.
    De todos modos, Lewis advierte la fuerte dependencia que productos como el maíz, el aceite de palma, la canola y la soja han alcanzado en relación con las cotizaciones del petróleo, lo que limitaría de modo parcial los avances en estos cultivos en el curso de 2009, dada la visión bajista que el especialista mantiene con respecto a los futuros vinculados a energía.
    Lewis examinó la performance de varios commodities agrícolas en las últimas recesiones de los Estados Unidos -las de 1973, 1980, 1990 y 2001-, y encontró que en todas estas ocasiones los futuros de materias primas agrícolas fueron capaces de registrar mejoras en sus precios.
    De los 20 commodities que Lewis ha investigado exhaustivamente, los más retrasados en sus cotizaciones son los agrícolas y algunos metales. El algodón se negocia a un 60% por debajo de su promedio histórico en términos reales, y la circunstancia de que el área de cultivo sea recortada en los Estados Unidos por quinta vez consecutiva y en niveles no registrados desde el principio de la década del 90, le hace pensar que los precios cuentan con un interesante potencial de suba.
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