Medios: Gobierno en alerta ante el brote de piquetes

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Al escaso margen de votos para afrontar la sesión del próximo viernes por la nueva ley de medios, el kirchnerismo sumó esta semana un nuevo fantasma: la ola de protestas callejeras y sindicales. El clima de conflictividad social se convirtió en el principal temor de cara a la votación en el Senado, más teniendo en cuenta el precedente del voto no positivo de Julio Cobos a la Resolución 125, precedida 48 horas antes por una multitudinaria marcha en el barrio de Palermo.

Por eso el oficialismo montó un amplio operativo para tratar de desactivar las protestas callejeras que vienen minando el humor social en las últimas semanas, para llegar con aire al tratamiento de la ley de medios el viernes en el Senado.

La movida kirchnerista apela a canales oficiales, pero también extraoficiales: el Ministerio de Desarrollo Social convocó a los piqueteros no alineados a una mesa de diálogo, mientras Hugo Moyano busca interceder en el conflicto gremial de Kraft. (Ver nota en pág. 2.)

Ambas jugadas tienen un objetivo común, que es desactivar en todo lo que sea posible las manifestaciones que amenazan con perturbar la paz social y que, a la vez, expresan demandas sociales crecientes, surgidas al calor del aumento de los precios y la consecuente agudización de la pobreza.

En el caso de los piqueteros no alineados con la Casa Rosada, la convocatoria a la mesa de diálogo pasará casi con exclusividad por atender la demanda de estos grupos -Barrios de Pie, Frente Darío Santillán, Movimiento Teresa Rodríguez, MTD Aníbal Verón- de sumarse al plan oficial de cooperativas barriales. A cambio, el Gobierno se garantizaría que al menos esta semana no habrá gran cantidad de piquetes en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires.

El caso de Kraft parece más complejo, porque hoy habrá una reunión clave para la negociación, en medio de una fuerte tensión entre los trabajadores de la comisión interna y la compañía de capitales estadounidenses. Como los ministerios de Trabajo de la Nación y la provincia no lograron encauzar el conflicto, Moyano envió a su abogado Héctor Recalde a reunirse con los delegados, pese a que había manifestado que estaba en desacuerdo con la modalidad de protesta de la comisión, con metodología de izquierda.

«Este conflicto es funcional a la derecha», es el análisis que hacen en la Casa Rosada, donde también siguen con atención las señales que llegan desde la Embajada de los Estados Unidos. Todo el despliegue oficial apunta a frenar el avance de los piquetes y a generar un clima propicio para el festejo político el próximo viernes, cuando el oficialismo del Senado intentará aprobar sin cambios la ley de medios que en la quinta de Olivos consideran vital para el futuro político del kirchnerismo.

Ayer Moyano ordenó intervenir en el conflicto de la empresa Kraft Foods, en la búsqueda de contener las protestas callejeras e impedir que se «esmerile la imagen del Gobierno». Así lo confirmó Recalde, diputado nacional, quien dijo que el fin de semana estuvo reunido con integrantes de la combativa comisión interna de la empresa de capitales estadounidenses.

«Evidentemente, detrás de la actitud de la empresa se podrían expresar las alianzas más insospechadas», advirtió Recalde en declaraciones radiales. El diputado kirchnerista puso como ejemplo, en la misma línea, el «nerviosismo que está generando el tratamiento de la ley de medios» en el Congreso de la Nación.

«La intransigencia de la empresa da para pensar», agregó Recalde, quien además destacó que el Gobierno bonaerense impidió que se bloqueara la Ruta Panamericana el último viernes «sin que hubiera represión alguna».

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