3 de abril 2013 - 00:00

Mercados esperan señal de Draghi (no bajará tasa)

Mario Draghi
Mario Draghi
Fráncfort - El caos político en Italia, el riesgo de un efecto contagio que instaló la situación en Chipre, más la recesión europea que empeora y el desempleo encallado en sus peores niveles están poniendo en alerta máximo al Banco Central Europeo. Mario Draghi, presidente del BCE, tendrá un nuevo test mañana cuando se reúna el consejo directivo de la entidad, bajo amenazantes nubarrones en la economía UE. Se especula con que intentará calmar a los inversores que temen que la crisis de la zona euro recrudezca de nuevo, prometiendo mantener el sistema bancario lubricado luego del rescate chipriota.

De tal manera que el banco central postergue un recorte en las tasas de interés (hoy en 0,75%) este mes, en lugar de esperar para ver si el sombrío panorama económico en la zona euro mejora antes de utilizar su limitado margen restante como maniobra para reducir aún más los costos de endeudamiento. Los inversores buscarán un tono reconfortante por parte de Draghi. Muchos están apostando a que Eslovenia será el próximo país en requerir un rescate financiero, aunque el ministro de Finanzas Uros Cufer dijo que el país no necesitaría un salvataje este año. La imposibilidad de formar gobierno en las gestiones de Roma, han elevado el nivel de preocupaciones en Francfort, sede del BCE. Mientras tanto, después de la nota de recorte de Fitch, el siguiente en dar un golpe duro a Italia puede ser Moody's, que podría dejar la calificación de la deuda italiana en las puertas del humillante "bono basura". Todo parece depender del resultado del juego político en Roma, y la capacidad de Italia para encontrar un camino de crecimiento en su deteriorada economía. Las estimaciones de 2013 muestra signos de empeorar, con el Gobierno que ha revisado recientemente su PBI a -1,3% (-0,2% en anterior) y el FMI que podría, en días, publicar números que demuestren un mayor deterioro. Un alto voltaje en el escenario, que es probable que sea agravado por unos 47.000 millones bonos del Gobierno italiano que vencen en abril junto con 23 millones en préstamos a España que se refinancian, dos espinosas instancias que pondrán a prueba la confianza del mercado. Por eso el BCE está nuevamente en el ojo del huracán. Draghi podría reiterar que el BCE está dispuesto "a hacer lo que sea necesario "para defender el euro".

Agencia ANSA

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