Mercados temerosos de la solución Chipre

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Bruselas - Chipre es un caso específico con desafíos excepcionales que requieren las medidas de rescate internas decididas ayer, dijo el vocero del presidente del eurogrupo, Jeroen Djisselbloem. "Los programas de consolidación macroeconómicos se diseñan sobre situaciones específicas y no hay modelos o esquemas fijos", agregó.

Chipre se salvó y se aseguró los 10.000 millones de euros de ayuda de la zona euro, pero a cambio de una reestructuración durísima de su sistema bancario, que desde hoy cambia para siempre. "Un modelo que podríamos aplicar también a futuros salvatajes", explicó el presidente del eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, asustando a los mercados, que después de sus palabras se desplomaron, obligando a la reversa del holandés. Pero el temor ya se ha insinuado en Europa, porque este quinto salavataje de un país de la zona euro ha demostrado que los ahorristas, simples o pudientes, también pueden ser quienes paguen por los bancos y los Estados en problemas.

El acuerdo alcanzado luego de una negociación dificilísima, en la cual participaron los "grandes" de la Unión Europea y el presidente chipriota, Nicos Anastasiades, es principalmente una "revolución" del sistema financiero de la isla. Empero, la "solución Chipre", una novedad para la zona euro, asustó a los mercados, sobre todo tras las palabras de Dijsselbloem, según quien "la participación de los inversores y los titulares de depósitos en la reestructuración de los bancos representa un nuevo modelo sobre cómo manejar los problemas del sistema bancario de Europa". Estas palabras hundieron a las Bolsas europeas, y entraron en pánico los países con mercados débiles como Eslovenia, el próximo de la lista para pedir asistencia de la UE. Pero también generaron temores en países más importantes que Chipre, como Luxemburgo. Tanto que anoche, Dijsselbloem debió rectificarse y precisó que "no hay modelos para los salvatajes, pero cada plan se diseña para la situación específica".

Para Djisselbloem, el acuerdo "pone fin a la incertidumbre de la zona euro" y para Anastasiades es "duro", pero el mejor que se pueda obtener. "No hay soluciones fáciles y les digo que el banco central adoptará desde ahora medidas que prometo serán temporales para limitar los movimientos de capitales depositados en los bancos", agregó el mandatario chipriota, que habló a través de la televisión pública. "Conseguimos evitar la quiebra completa del banco Liki y estamos seguros de que el sistema bancario se restablecerá.

Agencia Ansa

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