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Mercosur: Cristina ordenó no votar diputados hasta 2013
Jorge Taiana, José Pampuro, Rafael Follonier
Se trata de 43 bancas, una especie de exilios dorados, con sueldo diplomático, para algunos una jubilación activa. Duermen, desde hace meses, varios proyectos en el Congreso para ordenar esa votación pero ninguno, según definió la Casa Rosada, se tratará en lo inmediato.
En concreto, el plan de votar a los parlamentarios del Mercosur en octubre quedó congelado en principio hasta 2013. El Senado tenía en agenda avanzar con el texto necesario para hacerlo. Pero el viento cambió y Balcarce 50 lo desactivó.
El transmisor de la novedad fue Carlos Zannini. Por su lado, también lo hizo el ministro del Interior, Florencio Randazzo. Confeccionar el mecanismo para repartir esas bancas es, hace tiempo, motivo de disputa en el Congreso. La clave es, claro, la representatividad.
El dibujo con más chances consistía en tomar al país como distrito único, con una extensa lista de 43 candidatos, repartidos proporcionalmente por regiones y provincias. Con ese esquema, esa boleta iría colgada directamente de las presidenciales.
Pero despertó las resistencias de las provincias más chicas y, sobre todo, de la oposición, que sugería un modelo distrito por distrito, con dos bancas cada uno, repartidas entre los dos partidos que obtuviesen más votos. Ese método favorecía a la oposición.
Ese tironeo, y la posibilidad de que se convierta, sobre todo en el Senado, en una batalla legislativa perdidosa para la Casa Rosada, fue uno de los motivos que arguyó el Gobierno para archivar la votación.
No fue el único. «Nos tenemos que enfocar sólo en Cristina», dijo, a la hora de defender la decisión, Zannini. La razón es simple: colgar de la Presidente una ristra de 43 nombres era visto como una jugada riesgosa que podría, eventualmente, dañar la imagen presidencial.
En rigor, la sola creación de esas bancas, con dietas poderosas, podría exponer al Gobierno a un desgaste extra. Precavidos, entonces, se acordó dormir todo el dispositivo.
El imán del Mercosur aparecía, en las mesas de operaciones, como una herramienta más para el juego de compensaciones a la hora de confeccionar las listas.
En el peronismo, que es un vivero de candidatos, habían comenzado a brotar nombres. Entre los más ruidosos figuraba el de José «Pepe» Pampuro, que como senador está abocado al Mercosur y fue uno de los promotores de apurar la ley.
También se mencionó a Jorge Taiana. Al excanciller lo incluían en esa nómina como una salida elegante luego de haberse anotado para convertirse en vice de Daniel Scioli patrocinado por el Movimiento Evita desde la Corriente Nacional de la Militancia (CNM).
Otro que sonó con insistencia fue Rafael Follonier. Ese diplomático subrepticio, con despacho en la Casa Rosada, es un enlace con los presidentes y gobiernos de Sudamérica, fue ladero de Néstor Kirchner en la Unasur y aparecía, casi de manera inevitable, como futuro diputado del Mercosur.
Pliegos
La inclusión de los legisladores para el Mercosur -que tendrían mandato por cuatro años, con sesiones mensuales en Montevideo- implicaba, por ejemplo, que en algunas provincias las boletas de octubre tendrían siete pliegos.
En Buenos Aires, por caso, que vota gobernador en paralelo con la presidencial, la tira sería inmensa: un tramo de presidente, otro de diputados del Mercosur, otro de senadores nacionales, otro de diputados nacionales, uno de gobernador, otro de legisladores provinciales y el último de intendentes y concejales, la boleta más larga de la historia reciente.
Implicancias
Hubiese implicado, además, hacer pasar esas boletas por las primarias del 14 de agosto, con lo que podría haber generado complicaciones adicionales porque requería, para confeccionar una única lista, un acuerdo global, digitado por la Casa Rosada.
Se agregó, en Gobierno, otro elemento al análisis integral. Llegado el caso, si se trata de conveniencia para «premiar» y «alinear» a referentes del kirchnerismo, el reparto de bancas para el Mercosur sería más útil, se afirma, en el turno intermedio de 2013.
Salvo que Cristina de Kirchner vuelva a girar sobre sí misma y decida habilitar la elección, la representación argentina en el Parlamento del Mercosur seguirá delegada en diputados y senadores nacionales, seleccionados luego por el Congreso como representantes, tal como ocurre ahora.
En esencia, hasta ahora sólo Paraguay eligió a esos delegados: ni Brasil ni Uruguay lo hicieron, por lo que, como la Argentina, están representados por comitivas de sus congresos locales.


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