7 de mayo 2010 - 00:00

Miles de manifestantes en distintas marchas

La gente depositó ayer flores frente al banco que fue incendiado el miércoles, producto de lo cual murieron tres personas.
La gente depositó ayer flores frente al banco que fue incendiado el miércoles, producto de lo cual murieron tres personas.
Atenas - Varios miles de personas se concentraron ayer ante el Parlamento en Atenas para protestar contra el plan de austeridad aprobado en la Asamblea para que Grecia obtenga ayuda internacional y evite la bancarrota. Luego de una serie de marchas pacíficas, agentes antimotines de la Policía griega arremetieron durante la noche para dispersar a centenares de jóvenes que los hostigaban frente al Parlamento de Atenas.

Tras permanecer durante largos y tensos momentos frente a los jóvenes que les lanzaban proyectiles y les gritaban insultos, los policías dispararon gases lacrimógenos y cargaron contra la multitud.

Este brusco aumento de la tensión se produjo tras dos manifestaciones que reunieron en calma más de 20.000 personas en el centro de Atenas contra la adopción por el Parlamento del plan de austeridad infligido al país como contrapartida para su rescate financiero por la UE y el FMI.

Por segundo día consecutivo, los manifestantes se reunieron en la céntrica plaza de Sintagma, contigua al Parlamento.

La multitud gritaba contra el Ejecutivo socialista griego y pedía que se fueran la Unión Europea y el FMI del país y llevaban pancartas en las que se leía: «No he robado. No pago».

Los activistas desfilaron ayer por delante de la entidad bancaria donde fallecieron tres de sus empleados víctimas de un incendio provocado por un cóctel molotov para guardar un minuto de silencio delante del edificio y continuaron después hacia el Parlamento.

Oposición

En diversas ciudades del país, cientos de manifestantes volvieron ayer a expresar su oposición al paquete de medidas de ahorro para los próximos tres años.

También hubo una manifestación silenciosa en Egio, el pueblo natal de una de las víctimas del miércoles, una funcionaria de un banco, de 32 años, embarazada de cuatro meses, que murió asfixiada junto con otros dos compañeros por el humo de las llamas del incendio provocado durante las protestas de ayer en Atenas.

Los transeúntes en el centro de Atenas expresaron su respeto en el lugar de la tragedia, guardaron un minuto de silencio al pasar en frente de la sucursal del banco y aplaudieron al viudo, que se acercó a depositar un ramo de flores en memoria de su esposa, su hijo aún no nacido y los otros dos colegas.

Testigos presenciales declararon ayer a los medios que los individuos que presuntamente ocasionaron el incendio en el banco gritaban «que se quemen por venir al trabajo» a los funcionarios que estaban en el interior y arrojaron bombas incendiarias al inmueble porque no se unieron a la huelga general que habían convocado los sindicatos.

Agencias EFE y AFP