25 de mayo 2018 - 22:54

Mimo radical a Macri: senador impulsó ajuste en Biblioteca del Congreso (Michetti ayudó)

• JUAN CARLOS MARINO AGARRÓ LA CONDUCCIÓN TRAS LA PARTIDA DE LA CRISTICHAVISTA TERESA GARCÍA
El Presidente se quejó el año pasado por los 1.700 empleados de la dependencia. Entre retiros voluntarios y personas que no cumplían sus funciones, se desactivaron 221 legajos.

Juan Carlos Marino y Gabriela Michetti.
Juan Carlos Marino y Gabriela Michetti.
Tras el misil que lanzó Mauricio Macri contra la descontrolada "inflación" de trabajadores en la Biblioteca del Congreso y la virulenta respuesta posterior del principal gremio legislativo -APL, de Norberto Di Próspero- y de la exdiputada cristichavista Teresa García -comandó hasta fines de 2017 esa dependencia-, el senador radical Juan Carlos Marino (La Pampa) tomó el hierro caliente y logró, según documentos a los que accedió Ámbito Financiero, bajar en un 13% la cantidad de empleados. Es decir que, de 1.700 legajos -número aún muy significativo- fueron desactivados 221.

"Se realizó una auditoría de personal que permitió transparentar el número de personas que efectivamente estaban cumpliendo a diario con sus tareas. Quienes no asistieron o manifestaron no poder cumplir con el trabajo designado fueron inmediatamente dados de baja. Sumado a esto se instaló el sistema de datos biométricos para el control de la asistencia. Así, cada situación irregular que sea registrada se corregirá, razón por la cual no se descarta que haya una reducción mayor durante los próximos meses", indicó el informe.

En el combo de medidas realizadas en la biblioteca aparece el retiro voluntario anticipado que impulsó la titular del Senado, Gabriela Michetti, desde noviembre pasado. El mismo finalizará a fin de mes, tras un último decreto firmado días atrás. En ese sentido, desde el entorno de la vicepresidente confirmaron a este diario que, en la cámara alta, 306 personas aceptaron ese régimen, que sólo es permitido para la planta permanente. En porcentaje, equivale al 41% de 758 trabajadores que cumplen con las condiciones para activar el retiro en cuestión.

Desde la biblioteca señalaron que "las medidas arrojaron como resultado una reducción del 13 % de la estructura del personal, con un gran porcentaje de reducción en cargos dirigenciales o de alto mando", y agregaron: "Esto implica un 5% más de la media de reducción aplicada en otras estructuras estatales".

Curioso: el documento sugiere que los "reacomodamientos se realizaron sin ningún tipo de conflicto con las personas en cuestión" y que la nueva conducción "asumió teniendo que afrontar un recorte presupuestario de $190 millones", situación que "no afectó en ningún caso la variada y calificada oferta de actividades que la biblioteca realiza".

"¿Qué ha pasado este tiempo para que aumentara así, qué compromiso tienen con la gente, quiénes la administran?; 1.700 es un número escandaloso para una biblioteca, una vergüenza y, sobre todo, si comparamos con la Biblioteca del Congreso de Chile, que tiene menos de 250 empleados. Este tipo de estafas, sí, porque son estafas, se tienen que terminar, no hay más lugar para esto", vomitó Macri en octubre pasado.

Tras las declaraciones del Presidente, Di Próspero replicó: "Que diga que se enteró hace poco cuando también fue diputado de la Nación me da mucha tristeza. Le preguntaría si en su mandato, cuando presentaba proyectos, nunca utilizó los servicios de nuestra querida biblioteca. Invitó al Presidente a que la recorra, a que la vea y que después saque una conclusión: si hay mucha gente, poca gente; si el número de gente que le dijeron es real, no es real; si vale la pena invertir en la cultura, en la lectura, en la investigación, en la capacitación, en la formación".

García tampoco se calló. "Su Gobierno aumentó la planta de empleados del Estado nacional. Usted incrementó en un 25% promedio la estructura de la Administración Pública. Es decir, despidió trabajadores para poner empleados lo más amarillo posible. Así que el cuentito de la austeridad, a otro; no a mí", disparó.

La actual legisladora provincial del cristichavismo además resaltó en esa ocasión: "Si tiene algo que averiguar, pida los datos; los tengo bien a mano. Y si le sirve, le comento al pasar que bajo mi administración la Biblioteca no sólo no subió en cantidad de empleados, sino que bajó. Cualquier consulta de nombramientos anteriores, vaya por el lado de sus socios que eran quienes la administraban".

Con respecto a futuros recortes, el documento de la nueva conducción mencionó que "la visibilización de las actividades de la biblioteca permite comprender el porqué del número de personal que necesita para su funcionamiento: tiene seis edificios funcionando de manera constante los siete días de las semana, las 24 horas del día; cuenta con más de 3.600.000 piezas bibliográficas; tiene imprenta propia; no terciariza servicios como la limpieza; realiza microfilmación y digitalización de material; y es sede de consulta de otras bibliotecas de Latinoamérica".

Por último, el informe dejó en claro que la nueva conducción reconoce "un gran equipo de profesionales a los cuales se compromete a cuidar" pero que "con el mismo énfasis se cortarán todas aquellas situaciones que atenten contra el trabajo y la buena reputación" de la entidad.

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