Modernos e impresionistas ponen a prueba el mercado

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El mercado del arte, que se vio sometido durante el año pasado a los cimbronazos de la crisis económica internacional, empezó desde principios de 2010 a dar indicios de recuperación en las plazas centrales, aunque las subastadoras top continúan conservando bases extremadamente conservadoras. Si bien ese fenómeno se verifica en especial con la fotografía, cuyos precios de salida han caído sensiblemente pese al reposicionamiento de esa especialidad durante la década anterior, en las «artes mayores» la tendencia continúa moviéndose en límites prudentes.

El impresionismo, habitual referente estrella del mercado a partir del desorbitado despegue que experimentó (con precios injustificados) en los años 90, se verá sometido el mes próximo a un nuevo examen en la colosal subasta neoyorquina de Sotheby´s, aunque también comprende obras más modernas. También allí, aun con la calidad de las obras que saldrán a la venta, se comprueba esa línea conservadora del mercado.

La oferta del remate que tendrá lugar los días 5 y 6 de mayo incluye obras de Monet, Picasso, Matisse, Feininger y Modigliani, entre otros maestros, algunas de ellas provenientes de colecciones privadas y que nunca antes estuvieron en una subasta pública. De Pablo Picasso se subastará «Femme au Grand Chapeau» (1965), con un estimado de entre 8 y 12 millones de dólares. La obra le fue inspirada al artista por Jacqueline Roque, una de los últimos amores de su vida, con quien se casó en 1961. Aunque Jacqueline jamás posó formalmente como modelo de Picasso, su memoria dio lugar a esta pintura.

Esta obra era propiedad de la coleccionista Patricia Kennedy Lawford (1924-2006), hermana del presidente John F. Kennedy. Se cuenta que ella, durante una visita al estudio de Picasso, quedó cautivada de inmediato por la obra, y decidió su compra en el acto. Kennedy Lawford la conservó hasta su muerte.

«Jeanne Hébuterne au Collier», de Amedeo Modigliani (otro artista que sacudió con récords al mercado en los últimos años), forma también parte de la oferta. Con una base idéntica de entre 8 y 12 millones de dólares, la pintura vuelve a venderse en una subasta después de 70 años. Modigliani la pintó en 1916, al comienzo de su relación con Jeanne Hébuterne, con quien se casaría más tarde, y a quien le dedicó otros numerosos retratos. Se cree que este es exactamente el primero. Fue durante esta época que el artista comenzó a asentar definitivamente la madurez de su estilo.

Del artista Kees Van Dongen saldrá a la venta «Jeune Fille au Chapeau Fleuri», realizado en 1907, con una base de entre 4,5 y 6,5 millones de dólares. De Van Dongen, que más tarde se convertiría en representante del movimiento pictórico conocido como «fauvismo», también se rematará «Femme au Chapeau de Roses» (1910-1911) tasado entre 2 y 3 millones de dólares, otro ejemplo de sus trabajos tempranos. Los brazaletes y collares de las obras de Van Dongen se convirtieron en arquetipos de la elegancia francesa durante la Bélle Époque.

Sothebys también rematará en estas dos jornadas «Bouquet pour le 14 Juillet 1919», de Henri Matisse, una obra espectacular que representa la celebración emocional del artista por el día nacional francés después de la Primera Guerra Mundial. Su base es mucho más alta (entre 18 y 25 millones de dólares). La obra fue entregada a la subastadora por sus propietarios, la firma Bernheim-Jeune, y su venta anterior dasta de comienzos de los años 80.

Pintada en 1890, «Effet de printemps à Giverny» de Claude Monet, con una base de entre 10 y 15 millones de dólares, es una obra de superlativa calidad que representa el climax del estilo impresionista de su autor. El paisaje refleja los efectos de las condiciones del tiempo primaveral sobre un prado.

En el apartado de escultura, una de las estrellas de la subasta es un notable «Pensador» de Auguste Rodin, obra que el artista realizó en repetidas oportunidades. La que sale a remate data de 1880 y lleva una base de entre 4 y 6 millones de dólares.

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