6 de septiembre 2013 - 00:00

MORENO: la “mala hora” no le llega nunca

MORENO: la “mala hora” no le llega nunca
"Voy a estar en este sillón hasta 2015. Y más también". Guillermo Moreno demostraba con esta frase que está de vuelta y va por más. Luego del mal resultado del Gobierno en las primarias de agosto, no eran pocos los que sospechaban que al secretario de Comercio Interior le había llegado su "mala hora"; según definió uno de los empresarios integrantes de los "titulares" que habían concurrido a la Patagonia a escuchar a la Presidente días después de la derrota en las PASO. Ninguno se esperanzaba en que Moreno dejara su cargo (ya habían vivido situaciones similares en varias oportunidades en todos estos años de fortalezas y debilidades del funcionario), pero parecía que en esta oportunidad la posibilidad de un corrimiento podría haber sido algo concreto.

Pasaron los días y todo volvió a la normalidad. Esto es, Moreno nuevamente se mostró al frente de sus tareas y dejó en claro a todo el que se le cruzó telefónica y personalmente que su eyección del Gobierno es lejana. Y que, como consecuencia, deberán obedecerlo.

El secretario desparramó así su influencia en tres direcciones. La primera, y por orden presidencial, fue embestir contra las "cuevas" del microcentro, el miércoles de la semana pasada, día en que el "blue" real se acercó a los 10 pesos. Veinticuatro horas antes, había llamado personalmente a varios de estos establecimientos potencialmente ilegales para avisarles que, si continuaba la suba, saldría con la fuerza pública a la calle Florida, a la tala de arbolitos. Así ocurrió, incluyendo la sorpresa de haber desbaratado una "cueva" donde habían conseguido trabajo varios barras de Boca; y otra donde también funcionaba algo parecido a un cabaret. En total, las clausuras fueron siete, en un operativo destinado a dejarle en claro al resto de los cueveros que las advertencias venían en serio. Y le hicieron caso. El mercado del dólar ilegal sólo volvió a trabajar con normalidad el martes pasado, con un "blue" más cerca de 9,2 pesos.

Moreno también avanzó implacable sobre los supermercadistas para advertirles que el (supuesto) congelamiento de precios goza de plena salud, y que los privados deberán sostener la oferta de los exiguos 500 productos con precios acordados. Les dijo además que su voluntad clausuradora permanece inalterable y que personalmente estará presente en las fiscalizaciones; aunque, aclaró, hoy los intendentes no tienen la misma pasión que antes para aportar funcionarios que circulen con planillas por los supermercados para ver si efectivamente los precios controlados están a disposición de los clientes.

Finalmente, Moreno también volvió a su ritmo normal de encuentros en su colorida oficina de la calle Diagonal Sur. El funcionario dedicó especial énfasis a recibir a importadores para aclararles que la situación poselectoral no sólo no influirá en su política de trabas discrecionales, sino que su idea es profundizarla. Así lo vivió un importador de alimentos de alto valor agregado (Delicatessen) que, además, logró abrir mercados exportadores de dulce de leche en el norte de África y América Latina, que tiene una relación de exportaciones con importaciones en una relación 2 a 1. Sin embargo, no tuvo suerte. Moreno lanzó un duro: "Ni en pedo entrás estos quesos; nosotros hacemos los mejores del mundo. Vendé los nuestros". El secretario demostró que está en funciones y en plena forma.



@cburgueno

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