21 de junio 2017 - 00:00

Movilización a Comodoro Py pidió “cárcel para todos”

Concurrencia impulsada por Elisa Carrió. El PRO se mantuvo al margen de la convocatoria. Críticas a jueces y fiscales federales por demoras en causas sobre corrupción. Tiro a la superliga.

Convocatoria. El macrismo se mantuvo al margen de la convocatoria de ayer a los tribunales de Comodoro Py en protesta contra jueces y fiscales federales por la demora en causas de corrupción.
Convocatoria. El macrismo se mantuvo al margen de la convocatoria de ayer a los tribunales de Comodoro Py en protesta contra jueces y fiscales federales por la demora en causas de corrupción.
Mientras Cristina de Kirchner subía al escenario donde iba a realizar su presentación proselitista, como contracara en la zona de Retiro se congregaba una masiva movilización frente a los tribunales federales de Comodoro Py que reclamaba, entre otras cosas, que se aceleren las causas que la tienen involucrada por presuntos hechos de corrupción. Con una concurrencia de perfil antikirchnerista, e impulsada por la socia de Cambiemos Elisa Carrió (ausente en Brasil, de vacaciones), el acto tuvo como eje el reclamo hacia jueces y fiscales federales por la mora en el avance de definiciones judiciales en torno a exfuncionarios K. El mensaje no estuvo exento de confusión: se dividía entre quienes les exigían a los magistrados "valentía" para encarcelar imputados, y quienes directamente solicitaban sus renuncias por ser "cómplices" de quienes figuran en los expedientes más resonantes tras abandonar el Gobierno.

Pivoteando entre las premisas de la celeridad judicial reclamada (problema histórico con los tribunales) y el pedido de renuncias masivas en el Poder judicial, cayeron entre las consignas expresadas a viva voz casi todos los jueces federales de instrucción. Desde el renunciado Norberto Oyarbide hasta el propio Claudio Bonadio, quien ha sido -incluso con el kirchnerismo en el poder- uno de los magistrados que aceleró causas judiciales y fue el primero en elevar a juicio oral a la exmandataria. No se salvaron tampoco ni Daniel Rafecas ni Sebastián Casanello, a quien le repitieron el mote de "tortuga" basado en la supuesta lentitud en instruir expedientes endilgado por medios de comunicación.

"¡Los queremos presos!", fue un grito unificado de la concurrencia que blandió consignas vinculadas contra la "impunidad" y se lamentaron, con virulencia, que ante el cúmulo de expedientes en su contra, Cristina estuviera en simultáneo con chances electorales de postularse. Los camaristas Jorge Ballestero, y sobre todo Eduardo Freiler -ambos integrantes de la Sala I- también fueron blanco de críticas que no hicieron distinciones entre los habitantes de Comodoro Py. La única figura exaltada en la movilización fue la del fiscal de Saavedra y Núñez, José María Campagnoli. El impulso inicial de la marcha del "20-J" en Comodoro Py estuvo motorizado por su hermana, Marcela Campagnoli, dirigente de la Coalición Cívica bonaerense y amiga personal de Carrió. Desde ese sector sueñan con convencer a la Casa Rosada de crear una versión local del FBI como una unidad investigativa federal autónoma que tenga al fiscal que estuvo al borde de ser destituido por instruir un expediente paralelo contra Lázaro Báez, a la cabeza.

En la lectura política fina, el origen de la convocatoria tuvo el objetivo de lanzar un tiro por elevación a la "Superliga" de jueces federales nucleados en la flamante asociación de la que Ariel Lijo es el factótum, pero que pone espalda contra espalda a los principales magistrados del país. Carrió considera que ese agrupamiento implica una respuesta corporativa de blindaje. Esos jueces también consideran a la diputada como un factor del que deben preservarse. En la práctica, la marcha fue inocua. Citados para las 15, un día feriado, la movilización se enfrentó a una postal desierta de los tribunales federales situados en Retiro, con sus vallas perennes y frente a un edificio absolutamente vacío. "Justicia independiente" y "justa" fueron los conceptos sobresalientes expresados por la muchedumbre que entonó el Himno y portó carteles dirigidos contra los K. Durante dos horas, se acumularon presencias desde el frente del edificio que llegó hasta la intersección con la avenida Antártida Argentina.

"No queremos que los jueces le permitan a los candidatos ampararse en sus fueros. El Congreso no es un aguantadero. Carlos Menem, Julio De Vido y los que van a entrar ahora. Queremos una justicia que investigue en tiempo y forma. Si estos jueces no tienen coraje de hacerlo, que se corran, que renuncien", dijo Campagnoli parte del leit motiv de la marcha que repartió críticas al Consejo de la Magistratura por su fracaso en la destitución de magistrados, pese a la lista que el oficialismo se había propuesto como meta a desplazar. Con pedidos de cárcel a los exfuncionarios o en su defecto cárcel a los propios jueces que no dispongan prisiones el mensaje pasará ahora a ser decodificado al interior del Poder Judicial, consciente de que cada movimiento en los próximos meses será léido en clave electoral.

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