Apartado del núcleo de conflicto entre el Gobierno y los gremios por Ganancias y paritarias, Hugo Moyano tuvo ayer una jornada celestial: el papa Francisco lo llamó a su celular por primera vez desde que fue entronizado, en medio de una reunión que el camionero mantuvo por la mañana con la Pastoral Social de la Iglesia Católica. Fue para el jefe de la CGT opositora la culminación de una jornada signada por gestos conciliadores hacia otros sectores sindicales, en particular los más oficialistas.
Como anticipó este diario, el cónclave en el gremio del gas, que lidera Oscar Mangone, que tuvo como protagonista a monseñor Jorge Casaretto, giró en torno de la necesidad de unificar la CGT. Cerca de Moyano dijeron que Casaretto, que días atrás se había reunido con el sector oficialista de Antonio Caló, se ofreció para acercar posiciones. Pero la sorpresa llegó con el llamado de Francisco, a esa hora reunido en Roma con Pablo Moyano.
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