17 de junio 2016 - 00:00

Moyano no para aún y negocia

Hugo Moyano postergó para el miércoles que viene la definición de eventuales medidas de fuerza por parte del sindicato de Camioneros, que lidera, a la espera de una nueva reunión ese día con el sector empresario para negociar un acuerdo salarial. El gremio planeaba lanzar ayer mismo una escalada de protestas, pero señales del Gobierno de un posible encuentro la semana que viene con la cúpula de la CGT (ver página 8) hicieron desistir al líder de apresurar acciones.

La discusión paritaria del gremio de los choferes es sólo la arista visible de otras pulseadas que protagoniza Moyano con el Gobierno. Entre ellas, como informó ayer este diario, figuran el pago a los empresarios del transporte de cargas de una deuda multimillonaria por beneficios impagos en la gestión de Cristina de Kirchner (los dueños de camiones estiman $ 2.000 millones en devolución no concretada de aportes patronales), que de paso les permitiría conceder un incremento salarial mayor, y también la posible restitución de los subsidios al gasoil para el sector. Además, el dirigente y el resto de la CGT mantienen la expectativa de al menos un alivio en el pago de Ganancias para el próximo aguinaldo a través de un decreto presidencial.

Mientras el gremialista encabeza negociaciones reservadas con funcionarios de varias áreas para encarar esos reclamos, desde el Ministerio de Trabajo le avisaron que en caso de adelantarse a tomar medidas de fuerza aplicarán sanciones monetarias contra la organización sindical. En la cartera laboral explicaron que en los últimos días una resolución dispuso multiplicar el valor de las multas previstas para los casos de violación de la conciliación obligatoria, un instituto que rige desde la semana pasada en el conflicto entre Camioneros y Fadeeac, la entidad patronal, y que estipula una tregua formal por 10 días hábiles.

El gremio de Moyano, de hecho, zafó el año pasado del pago de una multa por casi 5 millones de pesos que le había aplicado el Gobierno anterior por una huelga en 2012 en el sector del transporte de combustibles, el mismo que paralizó la semana pasada en medio de la actual pulseada salarial. En aquella ocasión, y cuando ya estaba sentenciada la fractura entre el dirigente y Cristina de Kirchner, Camioneros judicializó la multa hasta que el año pasado, vía la Corte Suprema, logró su anulación.

La amenaza, de todos modos, quedó reactualizada: si Camioneros dispone formalmente un paro en los próximos días, todavía bajo el paraguas de la conciliación obligatoria, habrá multas millonarias de ejecución inmediata.

Todas las señales -las favorables y las advertencias- se conjugaron para que el Congreso de Camioneros eludiese ponerle ayer una fecha concreta a una medida de fuerza ante la falta de avances en la paritaria, y se remitiera al resultado de la próxima audiencia. En la discusión el gremio pidió un aumento del 42% y una compensación por Ganancias, a lo que Fadeeac contestó hasta ahora con una oferta de suba del 29,5% en tres cuotas sin tratar el planteo impositivo, por entender que se trata de una demanda a ser canalizada a través del Congreso o del Poder Ejecutivo y no mediante la negociación salarial.

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