11 de junio 2010 - 00:00

Nace otro corte, ahora a Malvinas

Margaret Tatcher
Margaret Tatcher
Veteranos y familiares de los caídos en las Malvinas pidieron al Gobierno la suspensión de los vuelos que cada mes unen Río Gallegos, Santa Cruz, con el archipiélago. Mañana, una treintena de ex combatientes, junto a miembros de la Fundación de Familiares, reforzarán la solicitud con una movilización que se llevará a cabo en medio de la pista del aeropuerto santacruceño. Planean desplegar una extensa bandera argentina -es la que usaron en el desfile del Bicentenario con la consigna «Gloria a los 649 héroes de Malvinas»- cuando el jet de LanChile esté a punto de despegar hacia las islas.

La elección de la fecha para manifestar no parece azarosa: ocurrirá horas después del debut de la Selección de fútbol en Sudáfrica, cuando los ánimos de exaltación nacionalista están en su apogeo.

La Fundación de Familiares de los Caídos agrupa a los deudos de los 649 uniformados fallecidos en las acciones armadas de 1982; esta ONG impulsó y logró la construcción del cenotafio emplazado en el cementerio de Darwin.

La tensión bilateral actual entre Buenos Aires y Londres por la campaña de exploración petrolera offshore que lanzó el Reino Unido en aguas circundantes a las Malvinas disparó la iniciativa de la Comisión de Familiares de bloquear la frecuencia de Lan.

El régimen de vuelos a Malvinas a través de LanChile fue parte de los gestos de confianza que acordaron ambos gobiernos el 14 de julio de 1999 en el «Acuerdo argentino-británico sobre comunicaciones con las islas y libre ingreso de ciudadanos, con pasaporte argentino, al archipiélago». La pretensión de la ONG es que el Gobierno denuncie el acuerdo, ya que sostienen que Gran Bretaña ha violado el espíritu de aquella negociación pues esa frecuencia es utilizada ahora por personal de las empresas petroleras cuya actividad es ilegal.

Dicen en su nota a la Presidente: «Para llevar a la práctica las firmes declaraciones de nuestros países hermanos, creemos necesario que nuestro Gobierno nacional realice las gestiones ante los gobiernos de Brasil, Chile y Uruguay, a los fines de garantizar que los británicos carezcan de base operativa en el continente sudamericano; que ningún puerto o aeropuerto pueda brindar sustento al emprendimiento depredatorio de nuestros recursos naturales».

Los manifestantes argumentan que la iniciativa sugerida está en línea con el Decreto Nº 256/2010, y que su letra debe ampliarse a los vuelos entre el continente y las islas. La norma aludida ordenó a la Prefectura, la Aduana y la Dirección de Puertos y Vías Navegables redoblar los controles marítimos y, eventualmente, impedir la zarpada de navíos despachados con carga logística destinada a la exploración británica en Malvinas. Esta medida política fue rechazada por el premier David Cameron, y el Gobierno británico elevó una protesta ante el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, fechada el 21 de mayo pasado, señalando que el decreto viola el principio de tránsito inocente de navíos previsto en la Convención sobre los Derechos del Mar.

Ajena a la protesta que se llevará a cabo en la pista del aeropuerto santacruceño, otra agrupación de ex combatientes irá como pasaje del avión de LanChile hacia el archipiélago. Pertenecen al Centro de ex Combatientes de Malvinas de La Plata (CECIM) y tienen el propósito insólito, casi bizarro, de participar de los festejos isleños del Día de la Liberación el próximo 14 de junio. El 14 de junio de 1982, el entonces general Mario Benjamín Menéndez firmó el acta de capitulación de las fuerzas de la guarnición Malvinas ante el comandante británico Jeremy Moore. No es el primer acto de dudosa originalidad del CECIM; se ganó la simpatía de la ministra Nilda Garré cuando expusieron el maniquí de un soldado estaqueado en la muestra que había organizado el licenciado Jorge Bernetti, director de Comunicación del Ministerio para el 25º aniversario del conflicto armado, y también colaboraron en el documental «La Guerra de Mami», cuya directora fue Carol Thatcher, hija de la ex primera ministra Margaret Thatcher.

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