14 de junio 2016 - 00:19

Nada justifica tamaño arrebato de fondos

Juan Manuel Abal Medina.
Juan Manuel Abal Medina.
Entre las principales dificultades de Buenos Aires, la insuficiente distribución de la Coparticipación sigue siendo una de las variables explicativas más evidentes. La participación de la provincia en los fondos nacionales era en 1972 del 34,49%. Hacia fines de la dictadura, en 1982, el porcentaje se redujo al 27,90%, mientras que al momento de sancionarse la Ley de Coparticipación de 1988, la suma se desmoronó al 21,85%.

Con este diagnóstico, en 1992 se estableció que de la recaudación de Ganancias -antes de coparticiparse y distribuirse a las provincias- se haría una exacción del 10% que tendría como destino el Fondo del Conurbano, creado a tales efectos. Esto implicaba que a medida que aumentaba la recaudación se incrementaba nominalmente el 10% que la provincia recibía.

Pocos años después, en 1995, comenzaron las presiones para ponerle un techo al Fondo. En aquel momento la recaudación del impuesto equivalía a 6.500 M de pesos-dólares, con lo cual se fijó un tope de $ 650 M. Aquí notamos el primer elemento que debe subrayarse: sólo en ese único instante, la provincia de Buenos Aires no se vio afectada, pues seguía recibiendo el 10% de los 6.500 millones de pesos. El problema, como el lector ya habrá percibido, se generó a medida que comenzó a incrementarse la recaudación de ese impuesto, de modo que continuó recibiendo los "congelados" $ 650 M y lo que derramaba por encima de ese monto, hasta llegar al 10%, se distribuiría entre el resto de las provincias, y actualmente se agravó como consecuencia de la abrupta devaluación llevada a cabo en estos últimos meses por el Gobierno nacional.

La actualización de los $ 650M debería ser adecuadamente instrumentada, toda vez que la fijación de un nuevo monto que satisfaga los intereses actuales de la provincia podría implicar que en el mediano plazo vuelva a producirse una inconsistencia jurídica, económica y social como la que hoy existe y que explica la irracionalidad de haber creado un régimen especial que hoy beneficia a todas las provincias salvo a la que se pretende reparar.

En otras palabras, actualmente se priva a Buenos Aires de recibir la coparticipación de un 14% de la recaudación de impuestos. No hay norma vinculada con la coparticipación que pueda justificar tamaño arrebato.

Frente a un entramado institucional que discrimina absolutamente a la provincia, con las consecuencias que esto genera para la calidad de vida de sus ciudadanos y ciudadanas, la obligación de quienes asumimos responsabilidades de representar al pueblo es reparar los errores y asegurarnos que no vuelvan a repetirse.



(*) Senador nacional (FpV Bs. As.)

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