6 de agosto 2010 - 00:35

‘‘No hay reglas estables por los cambios cíclicos’’

• Se reactivó la Corte Suprema, con cuestionamientos a la falta de jueces y de «previsibilidad» jurídica
Dos ministros de la Corte Suprema de Justicia coincidieron ayer en despabilarse del bajo perfil en el que se había sumergido el tribunal durante la primera mitad del año, luego del tórrido verano que protagonizaron el Gobierno y varios jueces. Ricardo Lorenzetti (en Buenos Aires) y Carmen Argibay (en Neuquén) hablaron de los temas que más preocupan a la Corte y de las posiciones que cada uno tiene respecto de temas tan ríspidos como la legalización del aborto o la falta de seguridad jurídica. Los supremos activaron así la agenda judicial para esta segunda mitad del año que ya tiene en carpeta algunas polémicas potenciales, como la contrarreforma del Consejo de la Magistratura en el Congreso -que llevaría al presidente de la Corte a integrar el organismo nuevamente- y los numerosos juicios que las provincias iniciaron al Estado nacional.

Ricardo Lorenzetti
Ricardo Lorenzetti
El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, rompió ayer el silencio que lo había caracterizado en estos últimos meses y sostuvo que para que en la Argentina haya seguridad jurídica deben primar la «previsibilidad» y las «reglas estables», condiciones que actualmente no se dan en el país.

El titular del máximo tribunal se sumó así a la polémica que generó el reclamo que realizaron el miércoles pasado la Unión Industrial Argentina (UIA) y la Asociación Empresaria Argentina (AEA) por «reglas de juego estables y previsibles» y un mayor respeto por la actividad privada.

Lorenzetti se refirió a este debate durante una conferencia que brindó, invitado por la Fundación Konrad Adenauer, en la que también habló de los temas prioritarios para el máximo tribunal en esta segunda parte del año y sus mayores preocupaciones.

Al ser consultado sobre el pronunciamiento de la UIA y de AEA, el presidente de la Corte señaló que en la Argentina «no hay previsibilidad de las reglas por los cambios cíclicos» que se produjeron en el país, aproximadamente cada década, en los últimos 50 años. 

«Estas oscilaciones son muy graves para la estabilidad y la previsibilidad», resaltó Lorenzetti y, entre los ejemplos que dio para desarrollar su argumento, mencionó los «cambios en el sistema de salud» y las modificaciones tributarias «con más o menos intervencionismo».

El presidente del máximo tribunal volvió así a la arena política, luego de una primera mitad del año en la que la Corte se caracterizó por bajar el perfil ante los fuertes cruces que se produjeron entre el Gobierno y la Justicia a raíz de la suspensión del decreto de necesidad y urgencia que disponía el uso de reservas de Banco Central para pagar vencimientos de la deuda pública en 2010 y de la nueva ley de medios.

Si bien el tribunal intentó permanecer al margen de la batalla campal que se desató entre el kirchnerismo, la oposición y varios jueces de primera y segunda instancia, finalmente intervino para pedir «mesura» a Cristina de Kirchner en sus declaraciones públicas sobre los magistrados. El llamado de atención fue intolerable para la Presidente, quien calificó el pedido como «censura».

Reaparición

Estos chisporroteos quedaron atrás, en especial cuando el máximo tribunal rechazó la suspensión de la nueva ley de radiodifusión y destrabó su reglamentación. El fin de la feria judicial le dio la oportunidad al titular de la Corte de hacer su reaparición pública.

Durante la conferencia, Lorenzetti también admitió que existían fallos de la Corte de «difícil cumplimiento», como el que ordenó el saneamiento del Riachuelo o el reajuste del 82% móvil para los jubilados. En este último caso -que hoy es uno de los avatares que más preocupan al Gobierno en el Congreso- el titular de la Corte también resaltó que parte del problema que generó el «caso Badaro», en el que el tribunal sentó jurisprudencia sobre el tema, es que «la ANSES litiga e impugna» las demandas judiciales, lo que desde hace años colapsa el fuero de seguridad social.

Por otro lado, Lorenzetti cuestionó la demora en la designación de jueces para cubrir las vacantes en distintos fueros y subrayó que «tiene que haber un sistema de selección más rápido y con fuerte control ciudadano», así como sugirió la conveniencia de establecer «listas» de postulantes para cubrir estas vacantes, una propuesta que desde hace años se discute en el Consejo de la Magistratura. En tándem, su colega Carmen Argibay se refirió a esta misma preocupación durante una charla que dio ayer en Neuquén (ver nota aparte).

El titular de la Corte también se refirió al clásico problema que desvela al Poder Judicial: la falta de «autonomía estructural» y la imposibilidad de disponer de manera independiente de su presupuesto.

Respecto de los temas principales que la Corte tratará en lo que queda del año, Lorenzetti señaló que hay una «agenda muy amplia» y que una de las cuestiones prioritarias era la resolución de los conflictos entre las provincias y la Nación por cuestiones de «federalismo» a nivel económico, derechos sociales y temas ambientales.

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