No la mete nadie

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 Racing mejoró mucho en todas sus líneas y mereció ganarle a Arsenal, pero en una tarde negra de Rubén Ramírez desperdició una situación tras otra y se quedó apenas con un empate.

Con un buen trabajo de Sebastián Rosano y Marcos Britez Ojeda, Racing se adueñó de la mitad de la cancha y desde allí presionó a un Arsenal que nunca encontró la pelota y que fue muy inofensivo en ataque, donde buscó el pelotazo largo para Jara y el uruguayo Alexander Medina como único argumento, facilitando el trabajo de los altos defensores de Racing.

Ramírez tuvo tres situaciones muy claras para definir el partido y las desperdició las tres.

A los 22 minutos del primer tiempo, Tula se resbaló y perdió la pelota en la puerta del área y Ramírez desvió el remate, con el arco a su disposición. A los 41 quedó solo ante un centro de Lugüercio, y la pelota le rebotó en su rodilla terminando en las manos de Campestrini y, a los 2 minutos del segundo tiempo, luchó y ganó una pelota en el área, pero remató por arriba del travesaño.

Éstas fueron las jugadas claves de un partido cerrado, donde Racing recuperó su solidez defensiva, tanto, que el debutante arquero Jorge De Olivera casi no tocó el balón y donde el medio campo manejó todas las variantes del juego.

Enfrente un Arsenal, que no encuentra el rumbo y se terminó conformando con el empate que le da el primer punto en el campeonato.

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