19 de noviembre 2009 - 00:00

Oficialismo logró agónico aval para la reforma política

El jefe de la bancada kirchnerista, Agustín Rossi, dialoga en plena sesión con los radicales Oscar Aguad y Pedro Azcoiti. El oficialismo sufrió para lograr la aprobación de la reforma política.
El jefe de la bancada kirchnerista, Agustín Rossi, dialoga en plena sesión con los radicales Oscar Aguad y Pedro Azcoiti. El oficialismo sufrió para lograr la aprobación de la reforma política.
Un kirchnerista transportado en avión sanitario desde San Juan, un legislador enyesado y el presidente de la Cámara baja, Eduardo Fellner, blindaron ayer la agónica sanción del proyecto de reforma política en Diputados.

Con 136 votos a favor, 99 en contra y 1 abstención, el Frente para la Victoria aprobó la iniciativa que establece internas abiertas, simultáneas y obligatorias para la selección de los candidatos presidenciales de 2011. Ahora el Gobierno analiza emitir un dictamen exprés la semana que viene en un plenario de comisiones del Senado y convocar a sesiones extraordinarias para convertir el proyecto en ley el miércoles 2 de diciembre, antes del recambio legislativo del 10.

El bloque kirchnerista conducido por Agustín Rossi entró en estado de pánico cuando el conteo de votos previo a la votación marcó 130 adhesiones para el proyecto, apenas una más del piso de 129 votos necesarios para aprobar la iniciativa. En ese momento la Casa Rosada habilitó un avión sanitario para transportar al sanjuanino Ernesto López, aún convaleciente de una operación quirúrgica, desde su provincia. El pampeano Manuel Baladrón, con una pierna fracturada tras haber sido atropellado por un auto a la salida del Congreso, también fue convocado de urgencia. Hasta Fellner tuvo que votar para garantizar la aprobación de la reforma política que ahora deberá ser debatida en el Senado.

Obligación

Por tratarse de una reforma electoral, el kirchnerismo estaba constitucionalmente obligado a aprobar la iniciativa con 129 votos, es decir, la mitad más uno de la totalidad de los diputados. Pero los bloques de centroizquierda, tradicionales aliados del oficialismo, rechazaron el texto al considerar que reflotaba el monopolio político del PJ y la UCR, recreando un sistema bipartidista que dificulta la participación de las agrupaciones con menos afiliados.

Frente a ese escenario adverso, sumado a la oposición de la UCR, PRO, Coalición Cívica, socialismo y parte del peronismo disidente, el Frente para la Victoria debió apelar al apoyo del Movimiento Popular Neuquino, el Frente Cívico de Santiago del Estero, la Concertación, los peronistas Graciela Camaño, Beatriz Halak y Arturo Heredia, un chubutense de Mario Das Neves, Paola Spátola y Eduardo Lorenzo Borocotó.

Durante el debate en el recinto, el encargado de defender el proyecto del Gobierno fue el diputado Jorge Landau, apoderado del PJ y experto en asuntos electorales: «Queremos un sistema de partidos políticos plurales pero reales y fuertes, con candidatos con profundas convicciones políticas».

Landau afirmó que, por esa razón, el oficialismo aceptó introducir modificaciones a la iniciativa original, reclamadas no sólo por radicales, socialistas, cívicos y peronistas disidentes, sino también por la Justicia Electoral y hasta por los partidos de ultraizquierda. «Lamentablemente la UCR va a votar en contra; debo decir que lo lamentamos porque el radicalismo es el partido que dio fe históricamente de la transparencia electoral», se quejó el radical Pedro Azcoiti, miembro de la comisión de Asuntos Constitucionales. Sin embargo, admitió coincidir «con algunas de las cosas que planteó» el peronista Landau, quien en el Salón de los Pasos Perdidos, fuera del recinto, también recibió el apoyo de Patricia Bullrich, de la Coalición Cívica: «Jorge, nosotros también vamos a acompañar muchos artículos en la votación en particular».

Como informó ayer este diario, la Casa Rosada debió introducir más de 50 cambios al proyecto original presentado por el ministro del Interior, Florencio Randazzo, y la versión original de 88 artículos enviada por el Poder Ejecutivo al Congreso se amplió a un total de 109.

Rechazos

Desde el PRO, Esteban Bullrich opinó que el proyecto «cambia las reglas unilateralmente» y es «tremendamente conservador». El titular del bloque de la Coalición Cívica, Adrián Pérez, anticipó el rechazo de esa bancada al texto y sostuvo que «la inexistencia de consenso pone en duda la perdurabilidad de la reforma política».

La sesión fue presenciada por el director nacional electoral, Alejandro Tulio y por Juan Manuel Abal Medina, subsecretario de Gestión Pública.

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