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Otro golpe al monopolio CGT (arde Moyano)
En lo legal y, sobre todo en lo político, impone un criterio que impacta sobre la estructura de los gremios reconocidos, sobre la que se sostiene también la potencia de la CGT. En adelante, tras este caso testigo, los delegados no reconocidos contarán con inmunidad sindical.
De a poco, la Corte resuelve una demanda que, apenas llegado a la Casa Rosada, prometió Néstor Kirchner pero, se sabe, nunca cumplió. En su momento, la pulseada era para reconocer a la CTA, como entidad madre paralela a la CGT para, de ese modo, dar un paraguas a los demás gremios no reconocidos.
Así como en su momento el máximo tribunal dispuso que para ser electos delegados no debían estar afiliados al gremio, ahora otorga cobertura a los referentes que forman parte de sindicatos que todavía no tienen el reconocimiento del Ministerio de Trabajo.
La furia de Hugo Moyano, ayer, se explicaba justamente por ese motivo: su acuerdo con el Gobierno, que le permitió obtener cargos, subsidios y trato preferencial para sus laderos, no le sirve en la instancia judicial para frenar una ola de libertad sindical que parece imparable.
Se instala, además, otra sospecha. Como ocurrió con el fallo de noviembre de 2008, en la CGT se niegan a admitir que el dictamen del tribunal no haya sido previamente conocido por la Casa Rosada y que ésta, a su vez, no haya intervenido para frenarlo.
En realidad, el enojo de Moyano es una sumatoria de otros factores. El más reciente es la decisión de Néstor Kirchner de designar, en la APE, el organismo que maneja 1.000 millones de pesos anuales para reintegros a obras sociales, a dos funcionarios para que controlen a Daniel Colombo Russell, el moyanista que quedó al frente de esa oficina.
En la misma línea opera, según la percepción sindical, el caso de Juan José Zanola, el dirigente de La Bancaria detenido por el escándalo de los remedios truchos. En público, Moyano acusa a la oposición y a los medios; en privado, ve una advertencia de la Casa Rosada.
Más allá de los temores que descarga sobre Kirchner, Moyano apunta también sobre la Corte Suprema con quien tuvo, dos semanas atrás, un cruce por el reclamo del gremio judicial de Julio Piumato respecto de los fondos que debe recibir ese gremio.
Por entonces, Moyano protagonizó un duelo mano a mano con los jueces de la Corte tras participar de un acto en tribunales junto a Piumato.
Un puñado de días más tarde, corrigiendo un fallo de primera instancia y de la Cámara de Apelaciones de Trabajo, la Corte -por unanimidad- emite otro dictamen contra el monopolio sindical.
Es, además, un guiño para que avancen -y se multipliquen- los planteos para la creación de nuevos sindicatos, tema que estalló en el subte y promete replicarse en otros muchos rubros. Al final, lo saben los díscolos, y lo sabe Moyano, más tarde o más temprano, la Corte les dará la razón.


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