2 de junio 2009 - 00:00

Otro reality con un final no feliz

 Londres - Tras el sorprendente fracaso de Susan Boyle en la final del programa el sábado por la noche, cuando la cantante amateur fue superada por el grupo de danza Diversity, la mujer, de 48 años, tuvo que ser ingresada en un hospital. Un portavoz del show señaló que está «agotada y esquilmada emocionalmente».

Frente a las cámaras, Boyle se mostró como una buena perdedora y poco después bromeó con los ganadores. Pero luego se dice que lloró y perdió los nervios. «Odio este programa», habría estallado según los medios detrás del escenario, y arrojó al parecer agua sobre uno de los colaboradores que quiso calmarla. Al día siguiente, se comportó de forma «rara», según testigos, en el hotel en el que se alojaban los finalistas. Al final, llegó la ambulancia.

La cantante de la potente voz, que contrastaba con su aspecto desarreglado de ama de casa, quería ganar el show para poder presentarse ante la reina. Y volvió a apostar por la canción que cantó en su primera presentación, cuando sorprendió a todos, «I dreamed a dream», del musical «Los miserables». Con ella no sólo dio la vuelta a un jurado escéptico, sino que le valió popularidad a través del portal YouTube.

Agencia DPA

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