10 de agosto 2010 - 00:33

Padece Evo Morales inédita ola de piquetes violentos

• La ciudad de Potosí está aislada desde hace 13 días, con decenas de turistas varados y zozobra de sus pobladores

Pobladores de Potosí juntan basura de la calle. Las protestas surgieron por motivos locales y se transformaron en un tema nacional, que afecta al Gobierno de Evo Morales. Los piquetes impiden por completo el traslado de pobladores y de turistas.
Pobladores de Potosí juntan basura de la calle. Las protestas surgieron por motivos locales y se transformaron en un tema nacional, que afecta al Gobierno de Evo Morales. Los piquetes impiden por completo el traslado de pobladores y de turistas.
La Paz - Regiones que resultaron fundamentales para el dominio electoral de Evo Morales en Bolivia se levantaron en las últimas semanas contra el Gobierno en demanda de mejoras para esas regiones, constituyendo el principal foco de rebeldía que pone en jaque al presidente indigenista. Las protestas radicalizadas en Potosí, que incluyen el bloqueo absoluto de la capital departamental y llevan 13 días, motivaban intensas negociaciones anoche, mientras que Oruro, otro bastión del oficialista MAS, fue escenario de violentas marchas que derivaron en un incendio de proporciones.

Acostumbrado a la resistencia de los departamentos llaneros y amazónicos del oriente (Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando), para el Gobierno de Morales es inédita una protesta en Potosí, sobre todo tan agresiva y prolongada.

El denominado «consejo consultivo» que agrupa a las organizaciones cívicas, sociales y campesinas de ese departamento del sur del altiplano andino ratificó por la tarde el paro indefinido con bloqueo de caminos y la masificación de una huelga de hambre, todo ello en demanda de la construcción de un aeropuerto, la instalación de una fábrica de cemento y la resolución de un conflicto limítrofe con Oruro.

Potosí está, en consecuencia, aislado del resto del país, y la medida también afecta a las ciudades vecinas de Sucre y Tarija, y a los municipios de frontera con la Argentina.

Un comunicado del consejo difundido ayer indicó que «por dignidad, el pueblo potosino exige que los ministros (del Gobierno de Morales) viajen a Potosí» a negociar las cinco demandas de desarrollo regional que han presentado al Gobierno federal.

El consejo de Potosí respondió así al Gobierno de Morales, que por la mañana había anunciado que el propio presidente recibiría a autoridades y a dirigentes de ese departamento para escuchar sus demandas o enviará a sus ministros a esa ciudad, sólo si levantan las medidas de presión.

El Gobierno reiteró, también, que el diálogo sobre el problema entre Potosí y Oruro por la posesión de un yacimiento de piedra caliza en la frontera entre ambos departamentos «se debe negociar en una ciudad neutral».

El consejo decidió levantar el paro hoy durante apenas medio día sólo para que la población se pueda reabastecer de alimentos «para retomar fuerza» en las medidas de presión.

Mientras tanto, permanecían 1.500 personas en huelga de hambre, distribuidas en más de 150 piquetes. A la medida se sumaron residentes potosinos en La Paz, Cochabamba y Sucre y legisladores potosinos, incluso del oficialismo.

El analista Iván Arias, sociólogo y consultor, consideró que «el Gobierno está sumando desaciertos». «Primero, el error fue prometer una fábrica de cemento en una región que de por sí era conflictiva», dijo Arias.

«La gente respeta mucho al presidente y al Gobierno, y no hará nada en contra de ellos», en caso de que Morales vaya a la zona de conflicto, como piden los inconformes, estimó Arias.

En las elecciones presidenciales de 2005, Potosí le dio al mandatario indigenista el 56% de apoyo y, en los comicios de 2009, lo ratificó con el 78%.

Esto se dio en un departamento que fue en siglos pasados una especie de sinónimo de la riqueza y que hoy en día tiene el mayor índice de pobreza del país, del 66,7%, según Naciones Unidas.

En tanto, un incendio de gran magnitud destruyó los depósitos de Aduana en Oruro cuando miles de pequeños comerciantes marchaban en esa ciudad, también del altiplano, contra una ley de lucha contra el contrabando.

Radio Pío XII informó que alrededor de las 14 se podía ver «a varias cuadras a la redonda una inmensa columna de humo» y uno de sus cronistas relató que cayó «gran parte del techo» del recinto aduanero en pleno centro de Oruro.

En su marcha de protesta contra una ley que endurece las penas para los contrabandistas, los pequeños comerciantes hicieron estallar petardos de dinamita en el aire, varios de los cuales fueron dirigidos contra el edificio aduanero.

Según las autoridades de Economía, el Estado pierde «al menos» u$s 375 millones al año por el contrabando.

Agencias ANSA, AFP y DPA

Dejá tu comentario