3 de marzo 2010 - 00:00

Palermo + goles = récord

Martín Palermo festeja el histórico gol; fue el segundo de su equipo. Vélez y Boca empataron 4 a 4, y ambos se alejaron de la punta.
Martín Palermo festeja el histórico gol; fue el segundo de su equipo. Vélez y Boca empataron 4 a 4, y ambos se alejaron de la punta.
El tan vilipendiado fútbol argentino podría contratar un guionista para encargarle el homenaje, dentro de 90 minutos de un partido, al mayor goleador de nuestro balompié vernáculo de las últimas tres décadas, pero seguramente se hubiese quedado corto.

Martín Palermo alcanzó al mítico Roberto Cherro como máximo anotador de la historia de Boca con 218 goles, en un partido que tuvo casi todos los condimentos posibles: ocho goles, un penal atajado, al mismo Martín, y un sube y baja en el marcador que terminó siendo empate en cuatro tantos, pero que lo empezó ganando Vélez, luego se pusieron 3 a 1 los del «Chueco» Alves arriba, nuevamente los de la V pasaron al frente 4 a 3 y en el suspiro final el chileno Gary Medel se sacó toda la angustia que trae contenida desde el fin de semana para poner la igualdad final.

Claro, que toda la intensidad del partido deja en segundo plano los errores de ambos; Boca sigue padeciendo cada centro que llega al área y «el Chapa» Zapata aprovechó esa ventaja defensiva para abrir el marcador a los 13 minutos.

Desde ahí, los locales fueron más y en cada ataque mostraban credenciales para ampliar la ventaja, pero hubo una jugada tan desafortunada como clave en la primera mitad: a los 26 sólo Pittana vio penal de Lima a Gaitán, y todos las lentes apuntaron al ejecutor de la pena máxima, pero Martín Palermo le apuntó al medio y el balón dio en la humanidad de Montoya.

Lo paradójico fue que Boca sacó provecho y, en un abrir y cerrar de ojos, lo dio vuelta con los tantos de Monzón y, ahora sí, el gol del récord, el de Martín Palermo; 2 a 1, y al entretiempo.

El complemento tuvo el golazo de Gaitán, previa combinación Palermo-Riquelme y 20 minutos en los que Vélez tapó sus horrores defensivos jugando fútbol; ni más ni menos, en ese período marcó tres goles, y si no fueron más, fue por la enorme actuación de Javier García en el arco boquense.

El grito de Boca del final ni siquiera trae una cuota de tranquilidad, porque si bien el equipo dio muestras de mejoría, la lesión que obligó a Palermo a abandonar el campo al promediar el complemento deja un manto de dudas sobre su participación en el partido del sábado, ni más ni menos que ante Racing.

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