Para ahorristas: cómo empatar a la inflación (ganar, imposible)

Edición Impresa

Con las expectativas de que este año cierre con un alza del costo de vida superior al 20%, los ahorristas ya comenzaron a buscar nuevas alternativas para escaparle a la inflación. Son difíciles de encontrar, según coinciden los economistas, ya que localmente las tasas de plazos fijos en los bancos no llegan a cubrir la mitad de la suba de precios (se ubican en torno al 9% anual en pesos) y los bonos ajustados por CER están atados a cifras manipuladas.

Los analistas aseguran que los pequeños ahorristas se vuelcan a comprar bienes durables o semidurables, que aún pueden conseguirse financiados en cuotas fijas, pero todavía hay algunas opciones financieras que con ciertas volatilidades a corto plazo pueden resultar interesantes al menos si no es para ganarles, para empatarles a las alzas de precios.

El dólar, la inversión más accesible para los ahorristas poco sofisticados, ya no alcanza. «Se espera que para fin de año se ubique en $ 4,50 y en los futuros del Rofex incluso está un poco por debajo, a $ 4,21», comentó a este diario Miguel Kiguel, de Econviews.

El economista repasó, además, las alternativas que se quedan en la carrera contra la inflación, como los plazos fijos que apenas reducirían a la mitad la corrosión del alza del costo de vida sobre los ahorros. «No hay instrumentos que rindan más del 13% sin tomar riesgos importantes», opinó. Como opción, asegura Kiguel, están las Lebac o algún fideicomiso, pero también se ubican apenas sobre el 14%.

Consejos

Aun con tasas negativas, los analistas aconsejan no tener dinero inmovilizado. Antonio Cejuela, de Puente, asegura que una buena opción para tener en cuenta son los bonos en dólares, que pagan casi igual que un plazo fijo en pesos, pero tienen un mayor atractivo estimando una caída en el tipo de cambio de este año de cerca del 10%. El Boden 2015 o el Bonar V (que vence en marzo de 2011) serían alternativas. En el primer caso, explica el analista, pensando en una depreciación del 5%, el rendimiento sería de cerca del 16% en pesos.

En el caso del Bonar, llega al 10% en dólares. Kiguel sumó a esta lista el Bogar 18, que rinde el 15% más CER, lo que podría acercarlo a un 25% anual, casi en línea con la inflación que calculan las consultoras privadas.

Los bonos en pesos, en cambio, subieron mucho, pero son preferidos por un inversor con un perfil menos conservador por la volatilidad que presentan. El Bogar 2018, por caso, rinde un 12,5% más CER, lo que podría llevarlo al 20% anual.

Para quienes no desean tener excedente de liquidez paralizado, en Puente aconsejan recurrir a colocaciones de corto plazo. Por ejemplo, los cheques de pago diferido entre 15 y 90 días pagan un 2% o un 3% por encima de los plazo fijos. A 30 días, se consiguen tasas de hasta el 10%. Otra posibilidad es una caución bursátil, que por períodos entre 7 y 30 días rinde en pesos hasta el 8,5%.

Con una demanda mayor de capital, los inmuebles siguen siendo inversiones utilizadas al menos como resguardo de valor. Los departamentos en alquiler en Buenos Aires dejan una rentabilidad del 6% aproximadamente, con una estimación de revalorización de la propiedad del 10% para este año. Los contratos ya se hacen con ajusten para el segundo año del 20%.

Por otro lado, en el mercado de Real Estate hay alternativas como el alquiler temporario a extranjeros (rinde cerca del 9 por ciento si se tiene una ocupación del 70 por ciento al año) o la compra desde el pozo (inicio de la obra) de unidades nuevas en las que se gana hasta el 20 por ciento anual en dólares. La liquidez, en el último caso, es el punto negativo de la inversión.

Bonos de EE.UU.

Para Luis Palma Cané, para escaparle a la inflación hay que descartar activos financieros del mercado local. Por eso, una forma interesante de resguardarse del alza de precios local y también de la internacional, según este especialista, son los bonos del Tesoro de EE.UU. ajustados por inflación. Explica que a través de los USTIP, además de irse capitalizando y se recibe un spread del 1,5% por encima de la inflación.

Otro resguardo clásico son los metales preciosos. Sin tener en cuenta las volatilidades de corto plazo, son inversiones que en el último año dejaron ganancias muy importantes. Ya no hace falta comprar oro o plata física, sino que se pueden comprar índices, como el ETF GLD (oro), que en 2009 subió de u$s 85 a u$s 120 (un alza superior al 40%) y este año ya está en u$s 118.

«Pensando en que la recuperación global se convertirá en el corto plazo en un crecimiento sostenido, otra opción son los mercado bursátiles de Estados Unidos y los emergentes (BRIC)», dijo Palma Cané. En el primer caso, se pueden diversificar los sectores a través del índice operable SPY, que replica el S&P 500. Uno de los sectores que según este analista tienen buena perspectiva es el subíndice de entidades financieras (XLF) o uno con menos volatilidad, como el de consumo masivo (XLT).

Dejá tu comentario