17 de agosto 2009 - 00:00

Para China, aún no es atractivo invertir en el agro sudamericano

China está gastando miles de millones de dólares para alimentar su crecimiento económico y a su población, pero la inversión directa en Latinoamérica ha sido pequeña en materia agrícola.

El avance chino se encuentra de todos modos en crecimiento en la región, centrado en el petróleo y los metales, pero no en el agro, según la Comisión Económica de Latinoamérica y el Caribe (CEPAL).

Pese a importar cerca del 65% de la soja, China no ha hecho hasta el momento grandes inversiones en tierras agrícolas de Brasil y la Argentina, que producen aproximadamente la mitad de la soja del mundo. «No es que sea muy baja, sino que no ha sido mucha», relativizó David Shambaug, director del Programa de Políticas Chinas de The George Washington University, acerca de la inversión del gigante asiático en tierras latinoamericanas.

China considera el abastecimiento de alimentos un asunto de seguridad nacional. Invertir en infraestructura rural y en el rendimiento de las cosechas en el país es un punto principal del plan de estímulo económico de 4 billones de yuanes de China.

Pero la soja no entra en la política del 95% de autosuficiencia alimentaria de China, lo que abre una oportunidad para los productores de América del Sur. Ocurre que las limitaciones de la tierra y el agua de China dificultarán los esfuerzos para aumentar sus rendimientos domésticos y satisfacer la demanda.

Los precios de la tierra y los maduros mercados agrícolas de Brasil y la Argentina, los motores del sector en Latinoamérica, hacen que la inversión en grandes proyectos de producción agrícola no sea actualmente pensada como un buen negocio para China.

«Las ideas de China acerca de los precios agrícolas son muy diferentes que la realidad en las Pampas Argentinas. Piensan que pueden comprar buena tierra agrícola por u$s 1.000 la hectárea», explicó Ernesto Fernández Taboada, director ejecutivo de la Cámara Argentina de Comercio para el Sudeste Asiático.

Las mejores tierras de la zona más fértil de la Argentina cuestan en torno a los u$s 10 mil la hectárea. A su vez, a pesar de la recesión mundial, el precio promedio de la tierra agrícola de Brasil en junio alcanzó un récord de u$s 2.430 la hectárea, de acuerdo con la consultora AgraFNP. De hecho, algunos terrenos en la fértil región del centro-sur de Brasil son más caros que la tierra

de primera calidad del cinturón agrícola de Estados Unidos.

China sólo ha comprado participaciones pequeñas en la exploración y producción de yacimientos petrolíferos en Latinoamérica, pero ha colocado decenas de miles de millones de dólares en financiamiento para garantizar contratos de abastecimiento.

En julio, Ecuador engrosó la lista de productores mundiales de petróleo, que incluye a Venezuela, Brasil y Rusia, con los que China acordó contratos de suministro para largo plazo. Compañías como Chinalco, China Metals, Minmetals, Wuhan Iron & Steel y Jiangxi Copper han comprado o hecho ofertas por minas de Perú, Chile y Brasil y están invirtiendo decenas de miles de millones de dólares en la minería regional.

Agencia Reuters

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