"La inflación de Brasil viene cayendo de forma consistente en los últimos meses. Sabemos que la inflación del país tiene un carácter cíclico. Ahora estamos a la baja", dijo Rousseff.
"Tenemos la certeza de que cerraremos el año con la inflación dentro de la meta".
En junio, la inflación al consumidor brasileño se desaceleró un 0,26%, por debajo de lo previsto. El avance acumulado en 12 meses hasta junio en el Índice Nacional de Precios al Consumidor Amplio (IPCA) fue de un 6,70%, sobre el techo del rango oficial del 6,5%.
Un sondeo de Reuters publicado ayer mostró que el índice IPCA-15, previo al dato oficial para la inflación, habría subido un 0,11 por ciento en julio, con un avance acumulado en 12 meses de un 6,43 por ciento.
Rousseff dijo que Brasil disfruta de solidez fiscal y afirmó que es incorrecto hablar de descontrol en los gastos del Gobierno. "Tenemos dificultades sí, pero la situación de hoy no se compara con ningún momento del pasado", afirmó. La mandataria dijo que el pacto fiscal que propuso hace algunas semanas limita cualquier tentación de populismo fiscal y agregó que el Gobierno sólo puede gastar aquello que no comprometa el equilibrio fiscal.
| Agencia Reuters |

