El funcionario justificó la intervención del Banco Central con respecto al dólar y dijo que la visión de la entidad y la del mercado no se condicen.
Expositores. El presidente del BCRA, Federico Sturzenegger, y los economistas Daniel Artana y José Luis Espert reflejaron la grieta que hay entre la visión oficial y de parte de la profesión sobre el proceso desinflacionario y la estrategia de endeudamiento para financiar el déficit fiscal. Desde el BCRA justificaron las recientes y sostenidas intervenciones en el mercado cambiario.
El presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, aseguró que el nivel actual de las tasas de interés "es el adecuado", al tiempo que justificó la intervención de la entidad en el mercado de cambios, y admitió que los registros de inflación del primer trimestre "fueron poco alentadores".
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En el marco del inicio de la Expo-EFI, la convención más importante de economía, finanzas e inversiones de la región, Sturzenegger afirmó: "A pesar de observar registros de inflación poco alentadores en el primer trimestre del año, el Banco Central considera que el nivel actual de las tasas, en 27,25%, es el adecuado".
Y explicó cuatro motivos que dan sustento a esa consideración: el primero es que "la política monetaria ostenta un sesgo más contractivo que el observado durante la mayor parte del año"; el segundo, "que las negociaciones salariales están pactándose en línea con la meta del 15%"; el tercero es que "la corrección de precios regulados se frenará fuertemente después de este mes"; y el cuarto, que "el nivel actual del tipo de cambio real y la propia acción del BCRA nos conduce a no esperar, en los próximos meses, depreciaciones significativas del peso".
Por otro lado, el titular del BCRA afirmó que "la presión inflacionaria que se origina por el financiamiento monetario al Tesoro está a punto de desaparecer por completo". Recordó que desde 2016 se bajó gradualmente desde $160.000 millones a un ritmo de $10.000 millones hasta este año, y que para el próximo serían de $70.000 millones. "Desde 2020 desaparecerá por completo el financiamiento al fisco con inflación. A partir de ese momento, se le transferirá al Tesoro una cifra equivalente al crecimiento real de la demanda de dinero, lo que será llevado a la práctica mediante una regla de señoreaje basada en multiplicar el crecimiento económico por la base monetaria", añadió.
Tras profundizar sobre su explicación, Sturzenegger insistió con que "actualmente estamos transitando el desafío que se presenta en este primer cuatrimestre, pero, una vez superado, todos los factores coinciden en anticipar que la inflación consolidará la tendencia a la baja que ya experimentó en 2016 y 2017". Y remató: "Este contexto es lo que ha convencido a la autoridad monetaria a mantener la tasa, a la espera de señales de desinflación, sobre todo ahora, que, después de dos años, el aumento de precios regulados finalmente ha encontrado en otra fase, mucho más alineada con el resto del nivel general de precios".
Sturzenegger admitió que "la visión que ha tenido el mercado en los últimos meses sobre la política monetaria no se condice con la visión" del BCRA sobre el futuro.
"Como sabemos, el tipo de cambio resume las expectativas sobre la política monetaria futura. Una política monetaria más laxa implicará más inflación y, por ende, un tipo de cambio más depreciado. La belleza del tipo de cambio flotante es que 'señala' inmediatamente esa lectura por parte de la sociedad. En los primeros meses del año, nuestra baja de 150 p.b. fue leída como preludio de una mayor flexibilidad futura en la política monetaria. Sin embargo, como decía, esta visión del mercado no coincide con lo que el BCRA ha hecho desde enero, ni con lo esperado por las propias autoridades de la entidad para el futuro", concluyó.
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