10 de junio 2016 - 00:00

Paran los camioneros y podría faltar combustible

Pablo Moyano
Pablo Moyano
 Hugo Moyano puso ayer en marcha la maquinaria del sindicato de Camioneros con un paro por 48 horas en el transporte de combustibles, que seguirá hoy y podrá extenderse a otras actividades del transporte de cargas, de acuerdo a la amenaza del gremio, ante la falta de acuerdo en la negociación salarial con las empresas del rubro. La instalación del conflicto se produce en momentos en que el dirigente puja por quedarse con la presidencia de la AFA y su hijo mayor, Pablo Moyano, aspira a un lugar de conducción en la estructura de la nueva CGT unificada a partir de agosto. De continuar la restricción en la entrega a las estaciones de servicio temen eventuales desabastecimientos durante el fin de semana.

El Ministerio de Trabajo dictó ayer una tregua a través de la conciliación obligatoria por diez días hábiles, aunque anoche desde el gremio alegaban desconocer esa resolución. Cerca de Moyano indicaron que de todos modos, si fuese acatada esa conciliación y se levantara el paro en el sector de combustibles, hoy mismo habrá medidas de fuerza de carácter sorpresivo en otras actividades. El sindicato cuenta con ramas estratégicas del transporte de cargas como la de logística (que abastece a comercios y supermercados), recolección de residuos, caudales y correo, entre otras.

Sin avances

Ayer a la tarde Pablo Moyano concurrió a Trabajo para una nueva audiencia de negociaciones salariales con la principal cámara de transportistas de carga (Fadeeac). El gremialista ratificó su pedido por un aumento del 42% y una compensación por el pago del Impuesto a las Ganancias que afecta a un número mayoritario de choferes del sector.

El sector empresario, en tanto, reiteró su postura de anteriores encuentros: ofreció subir el sueldo un 28% en tres cuotas y rechazó de plano cualquier compensación impositiva, por entender que el reclamo debería canalizarse por vías parlamentarias o políticas. La cartera laboral volvió a convocar a las partes para el miércoles que viene a partir de las 14.

La paritaria de los camioneros tiene varias particularidades que se repitieron en los últimos años. Desde 2011, cuando se cristalizó la fractura entre Moyano y la entonces presidente, Cristina de Kirchner, el gremio dejó de operar como referencia para el resto de las negociaciones. El dirigente quedó liberado, entonces, para discutir en un segundo pelotón a partir de mitad de año cuando otros sindicatos relevantes ya lo habían hecho entre marzo y mayo, en general con porcentajes menores a pedido de cada gestión.

También el gremialista cuenta a su favor con el manejo de actividades sensibles para la economía: más del 90% de todas las mercaderías transportadas en la Argentina lo hacen por camión. Otro factor de poder es la recolección de basura. Este año, el primero de paritarias bajo la presidencia de Mauricio Macri, la discusión tiene como marco factores extrasalariales que ocupan a Moyano, como el tironeo por la presidencia de la AFA, en la que participan en su oposición los clubes denominados grandes y con un aparente apoyo del Gobierno, y la renovación en la conducción de la CGT, que por primera vez en 12 años no lo tendrá como protagonista central, al menos en la futura jefatura.

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