15 de junio 2016 - 00:00

París: inédita represión en la mayor protesta contra la reforma laboral

La de ayer fue la jornada de movilización más multitudinaria desde marzo, de acuerdo con los gremios que se oponen a la iniciativa por considerar que fomenta la precariedad laboral. En la capital del país, 50 personas fueron detenidas tras enfrentarse con la Policía.
La de ayer fue la jornada de movilización más multitudinaria desde marzo, de acuerdo con los gremios que se oponen a la iniciativa por considerar que fomenta la precariedad laboral. En la capital del país, 50 personas fueron detenidas tras enfrentarse con la Policía.
 París - Los sindicatos franceses movilizaron a 1,3 millón de personas en toda Francia, en la que calificaron como la protesta más multitudinaria en contra de la reforma laboral del Gobierno socialista. En París, la manifestación derivó en incidentes que dejaron al menos 40 heridos y más de 50 detenidos.

Cientos de personas encapuchadas se enfrentaron a los policías poco después del inicio de la protesta, la novena organizada por los sindicatos desde marzo.

Los enfrentamientos en París se saldaron con 40 heridos (11 manifestantes y 29 policías), así como con la detención de 58 personas, según las autoridades. En todo el país se practicaron 73 arrestos en total.

La violencia se tradujo en el lanzamiento de adoquines, la quema de cestos de residuos o ataques a comercios, así como a un hospital y a un ministerio.

La Policía hizo uso de cañones de agua, una herramienta pocas veces utilizada en el país. "Nunca vimos utilizar los cañones de agua. Es una locura", dijo sorprendido un jubilado.

Los agentes también dispararon gases lacrimógenos y cargaron contra los manifestantes, que les lanzaban proyectiles al grito de "¡París, en pie, levántate!" o "Todo el mundo odia a la Policía".

Los sindicatos, liderados por la Confederación General del Trabajo (CGT), esperaban movilizar a decenas de miles de personas para reafirmar su oposición a la reforma del ejecutivo, una movilización inédita contra un Gobierno socialista desde hace al menos 70 años.

Según la CGT, una de las tres centrales convocantes, las manifestaciones congregaron a 1,3 millón de personas en toda Francia. La Policía habló, por su parte, de 400.000 en todo el país.

El objetivo de los gremios era superar la cifra de 1,2 millón de manifestantes registrados en Francia, según ellos, el 31 de marzo en 250 ciudades (390.000 manifestantes según las autoridades).

"Participé en todas las manifestaciones desde marzo porque quiero vivir con dignidad y no sólo sobrevivir. Quiero la retirada pura y simple de la reforma. Esto terminará cuando se produzca la retirada", aseguró Aurélien Boukelmoune, un técnico del sector de la energía de 26 años.

Unas 50 ciudades francesas registraron también protestas e incidentes. Varios manifestantes bloquearon parcialmente la circulación en Brest (oeste) y en el puerto de Marsella (sur).

La jornada de manifestaciones coincidió con el examen de la reforma laboral en el Senado, una cámara con mayoría conservadora que podría añadir nuevas medidas liberales a la reforma.

El Gobierno socialista, que por el momento se niega a retirar su texto, considerado demasiado liberal por sus detractores, decidió en marzo retirar algunas de las medidas más polémicas con la esperanza de obtener el apoyo de los sindicatos.

La reforma, la última del mandato de cinco años de François Hollande (cuya popularidad según el último sondeo está en el 16%) tiene el objetivo de dar flexibilidad a las empresas para luchar contra el desempleo, que se mantiene en cerca del 10%. Pero sus detractores consideran que aumentará la precariedad de los asalariados.

Las protestas perjudicaron además la imagen de Francia en el extranjero y en particular en el sector del turismo, ya muy afectado por los atentados de 2015.

Agencias AFP, ANSA y Reuters

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