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Parte de los productores votará a la Presidente por auge del campo
Sin embargo, una expansión de la economía cercana al 9% anual y la pujanza del sector rural por los altos precios globales de los granos podrían darle a Cristina de Kirchner el apoyo que busca.
«El voto del campo no es totalmente antikirchnerista como fue en 2009», dijo Mariel Fornoni, directora ejecutiva de la consultora Management & Fit. «Hay una parte que se va a mantener antikirchnerista y está viendo cuál va a ser su opción, y una parte del voto puede haber sido recuperado por el oficialismo», añadió.
La Presidente llegó al poder en 2007 gracias a la victoria electoral que logró en el cordón suburbano de Buenos Aires y en gran parte de las poblaciones rurales del país, pese a ser derrotada en muchas de las principales ciudades de la Argentina.
Pero la luna de miel con los agricultores duró apenas unos meses. En medio del fuerte crecimiento que experimentaba uno de los sectores rurales más pujantes del mundo, en 2008 los productores se enfrentaron ferozmente con el Gobierno por el intento oficial de subir el impuesto a las exportaciones de soja, uno de los principales bienes de exportación del país.
La pugna dividió al país y hundió al Gobierno -que debió dar marcha atrás en su iniciativa- en una crisis que derrumbó la popularidad de la mandataria, la enfrentó con su vicepresidente y culminó con la salida de varios ministros.
Desde entonces, los agricultores piden al Gobierno una menor intervención en los mercados, principalmente en los de trigo y maíz, controlados por las autoridades para garantizar el abastecimiento doméstico. Sin embargo, la creación del Ministerio de Agricultura tras la disputa de 2008 ha servido para calmar los ánimos, mientras que la promoción de algunas medidas reclamadas por los productores de baja escala también jugó a favor de la Presidente.
«El productor va a votar a este Gobierno por la situación económica real que ha generado», dijo Marcelo Cravero, productor agrícola y ganadero de la localidad de Morteros, en el noreste de Córdoba, una de las principales provincias rurales del país.
El analista político Ricardo Rouvier dijo que si la elección presidencial se realizara de inmediato, Fernández ganaría ampliamente en primera vuelta. «Cristina está recuperando votos en los sectores que la habían votado antes y cuyo apoyo había perdido en el conflicto (de 2008) con el campo. Al campo le está yendo muy bien y Cristina está creciendo en ciudades chicas», señaló Rouvier.
El Gobierno ya anticipó que mantendrá el núcleo de sus políticas agrarias -impuestos y restricciones a las exportaciones y subsidios para el mercado doméstico- si continúa en el poder. «El tema de retenciones (impuestos a las exportaciones) a los granos está fuera de discusión. Las retenciones hoy actúan como un tipo de cambio diferencial para los commodities, como tienen otros países», señaló el secretario de Agricultura, Lorenzo Basso.
El funcionario agregó, de todos modos, que el Gobierno pretende mejorar la asignación de permisos para exportar para que éstos no sean otorgados en cuotas, como sucede hoy en medio de críticas del sector.
La fragmentada oposición argentina aprovechó el enfrentamiento entre los productores agrarios y el oficialismo con su victoria en las elecciones legislativas de 2009, que significaron un grave revés para la Presidente.
Pero la mejora en la imagen de la Presidente tras la muerte -octubre del año pasado- de su marido y las escasas soluciones que los partidos opositores brindaron a los problemas que planteaban los dirigentes rurales despertaron dudas entre los productores.
Poca claridad
«No está muy clara la posición» que tomará el sector en las elecciones de octubre, dijo recientemente el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Hugo Biolcati. «Hay mucha opinión, pero poca determinación. Es poco clara la posición de los distintos partidos», dijo el dirigente, que agregó que seguramente la mayoría de los productores no votará al Gobierno.
El radical Ricardo Alfonsín, el peronista opositor Eduardo Duhalde y el socialista Hermes Binner, los tres candidatos a la presidencia que siguen a Cristina de Kirchner en las encuestas, dijeron que bajarán los impuestos a la exportación de granos y que limitarán las regulaciones estatales, aunque sus discursos no lograron hasta ahora convencer al sector.
«La oposición no supo capitalizar el conflicto (de 2008). La figura de (el ministro de Agricultura) Julián Domínguez fue muy conciliadora de posiciones y la expansión económica ayuda», dijo Fornoni.


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