• EL JEFE DE GABINETE ASEGURÓ EN EL SENADO QUE HABRÁ FESTÍN DE OBRAS El funcionario dijo que con régimen de Participación Público-Privado, la inversión en ese campo llegará el año próximo al 3,5% del PBI.
Tándem. Marcos Peña fue asistido en el Senado -es habitual ante cada informe- por la secretaria de relaciones parlamentarias, Paula Bertol.
El jefe de Gabinete, Marcos Peña, adelantó ayer parte del Presupuesto 2018 que el Ejecutivo debe presentar la próxima semana en el Congreso. Durante un informe de gestión en el Senado, el funcionario pronosticó una suba de la inversión del 50% atada al régimen de Participación Público-Privado (PPP), la ley fetiche de Mauricio Macri que el Parlamento sancionó diez meses atrás.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La delicada situación por la desaparición de Santiago Maldonado generó un fuerte choque entre Peña y el ultrakirchnerismo (ver aparte), que cumplió casi al pie de la letra la orden de campaña camporista en cuanto a evitar la economía, que según el Gobierno está en auge y para otros recién en plano de "rebote".
"El régimen de PPP permite hacer grandes obras sin poner plata de manera inicial, sino en plazos largos, ya que en períodos cortos no se podría hacer. El éxito de este sistema se refleja en Brasil, Colombia y Chile. Por ejemplo, si se realiza una planta potabilizadora de agua, el Estado se compromete a comprar ese insumo durante una cierta cantidad de años y se traslada el repago a futuro", explicó el funcionario ante los senadores.
Peña dejó claro que habrá un "50% de aumento de inversión en infraestructura en términos reales gracias a la PPP en 2018", y agregó: "Este año se llegará al 2,6% del PBI, mientras que el año que viene esa cifra quedará en el 3,5% del PBI".
El jefe de Gabinete expresó que hay un crecimiento de obras relacionadas con "caminos, puertos, aeropuertos, ampliación de infraestructura energética, de cloacas y de agua potable con transparencia y sin corrupción". En esa línea, detalló: "Antes se presentaban cinco empresas -en las licitaciones- y eran las mismas. Ahora se presentan cerca de 20 (...) Por caso, se ahorraron $10.000 millones de pesos en dos años en infraestructura de transporte".
Desde el peronisno, el formoseño José Mayans (delegado del inoxidable gobernador Gildo Insfrán, quien se mantiene con comodidad en el top tres de los peores mandatarios de las últimas décadas), se cruzó fuerte con el funcionario por las Lebac.
"Tenemos más de un billón en Lebac. El año pasado se pagaron 12.000 millones de dólares de intereses y este año u$s13.000 millones. Es el robo más grande fruto de bicicleta financiera, es lamentable y vergonzoso. Esa deuda representa el 12% del PBI y es una bomba de tiempo", disparó Mayans, quien también apuntó a la deuda externa.
"La emisión que usaron -en referencia al Gobierno cristinista- no fue la correcta", replicó Peña, y defendió el endeudamiento para "financiar el déficit de otra manera" y la idea de avanzar en un "acuerdo fiscal" con las provincias. Junto a ese tema se refirió -por otro cuestionamiento- al reclamo por el Fondo del Conurbano que empuja -con lógica- María Eugenia Vidal. "Es razonable un planteo a la Corte -Suprema de Justicia de la Nación- por incumplimiento legal", aseveró.
El camporismo también cuestionó al Gobierno por la venta de terrenos del Estado y la situación del PAMI, reclamos activados por la santafesina María de los Ángeles Sacnun y que Peña respondió acompañado por la secretaria de relaciones parlamentarias, Paula Bertol, y los vicejefes de Gabinete Mario Quintana y Gustavo Lopetegui, entre otros.
Dejá tu comentario