Piadoso, Kirchner evitó el Macri-gate

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En Capital Federal y con localidades agotadas, Néstor Kirchner habló de amor, paz y pidió «que nazcan mil flores» (frase que copió de Mao Tsé-tung) en medio del affaire por el espionaje ilegal que complica al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri. Fue en el teatro Coliseo, durante el lanzamiento de la corriente COLINA, que lidera su hermana y ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, custodiado por media docena de gobernadores y parte del gabinete nacional.

«No queremos confrontar con nadie. Que nazca el amor, tenemos que poner la otra mejilla, con amor cristiano, un mundo tomados de la mano», fue la arenga de este Kirchner manso, amistoso y gay friendly, tras la aprobación del matrimonio entre personas del mismo sexo, con el modisto Roberto Piazza sentado en una butaca aplaudiendo con su marido al lado. También estuvieron presentes otros personajes de la farándula, como Gastón Pauls y Andrea del Boca. Era la oportunidad ideal para caerle encima a Macri tras la confirmación de su procesamiento por la presunta participación en una asociación ilícita dedicada a pinchar teléfonos ilegalmente, pero no hubo ni una palabra del diputado secretario general de la Unasur para el jefe de PRO.

«No vamos a atacar, a agraviar, a descalificar, no vamos a caer en el chiquero de la política. Éste es el Gobierno más transformador de los últimos 40 o 50 años», fue la lenta y pausada exhortación de Kirchner en el teatro Coliseo. El ex presidente defendió la nueva ley de medios, volvió a criticar a las corporaciones mediáticas concentradas y acusó a la oposición de impulsar el aumento del 82 por ciento móvil a los jubilados para volver al default y la crisis de 2001. «Sería la quiebra del país. Algún día se podrá, hoy no. Es tal la irresponsabilidad que no les importa nada. Están enceguecidos y son tan intolerantes que no les importa volver a la crisis de 2001», se quejó Kirchner.

«Son los mismos que descontaron el 13 por ciento a jubilados y trabajadores. Hoy quieren dar el 82 por ciento móvil al sector pasivo y no saben cómo financiarlo. Es una aventura. Vale más hablar con la verdad y avanzar luchando por la justicia. No se puede prometer lo que no se puede cumplir. Mienten para tratar de ganar una elección», se quejó el esposo de Cristina de Kirchner.

El titular del PJ estuvo acompañado por el ministro del Interior, Florencio Randazzo; por el de Salud, Juan Manzur; por el de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao; por el de Justicia, Julio Alak, y por los gobernadores Jorge Capitanich (Chaco), José Alperovich (Tucumán), Fabián Peralta (Santa Cruz), César Gioja (Tucumán) y por el titular de la bancada del Senado, Miguel Pichetto.

«No vamos a caer en la tentación de prometer porque se viene un proceso electoral. Hay que invertir y generar trabajo. Hay que reivindicar a los pibes y a los viejos. Éstas son reivindicaciones centrales y, de allí, el nacimiento de esta corriente. Debemos impulsar la formación de candidatos y dirigentes», dijo Kirchner.

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