La principal querella del juicio por la tragedia en Cromañón pidió ayer que se condene a 26 años de cárcel al ex gerenciador del local, Omar Chabán.
La querella que representa a los familiares de las víctimas de República de Cromañón pidió ayer penas de 26 y 13 años de prisión para el empresario Omar Chabán y su ex mano derecha, Raúl Alcides Villarreal, por considerarlos responsables de los delitos de estrago doloso seguido de muertes, como autor y partícipe secundario, respectivamente.
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Asimismo, junto con los integrantes del grupo Callejeros, se los acusó de haber permitido el ingreso de unas 6.000 personas la noche del 30 de diciembre de 2004, cuando un incendio provocó la muerte de 194 personas. Los abogados querellantes -en representación de la mayoría de los familiares de las víctimas-, José Iglesias y Beatriz Campos, iniciaron su acusación con un pedido de condena para Chabán, los ocho miembros de Callejeros, Raúl Villarreal y para policías y ex funcionarios del Gobierno porteño que son juzgados en audiencia oral.
En un extenso alegato acu-satorio de tipo técnico y ante una sala colmada de familiares que portaban las fotografías de sus seres queridos, los abogados Iglesias y Campos destinaron la primera parte de la exposición a describir los elementos probatorios, hechos y circunstancias que tuvieron «incidencia decisiva en el resultado y las consecuencias del incendio».
En ese marco, recalcaron que la organización del evento estuvo en manos de Chabán y Callejeros, mientras que los músicos y su entorno se encargaron de la impresión y la venta de las entradas en los locales de la cadena «Locuras».
Asimismo, señalaron que el remanente se vendió en Cromañón esa misma noche y que los testigos sostienen haber visto a Villarreal «rematando» localidades en la calle, cuando ya la capacidad estaba colmada.
Tras señalar que la capacidad del boliche de 1.031 personas al menos se triplicó esa noche, la abogada querellante reconoció que el número de invitados fue incalculable ya que había no sólo conocidos de los músicos, sino también de los encargados de seguridad y de otros vinculados con la organización.
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