Pierde estilo Cristina por copiar a Máxima y a Michelle

Edición Impresa

No es menor el detalle para quienes saben de moda; ese verde que invadió el guardarropas de Cristina de Kirchner hace unos días merece atención. Aunque todas las miradas estuvieron concentradas en el look de la nueva primera dama de los Estados Unidos, no pasó inadvertido para este diario el llamativo color del ajuar que la Presidente desplegó en su viaje a Cuba y a Venezuela.
Y pese a que se lo conoce como el color de la esperanza, en el guardarropas de la mandataria argentina tuvo el efecto inverso. La paleta de verdes que Cristina de Kirchner eligió para su estadía en tierras cubanas y bolivarianas deja de lado cualquier expectativa de sofisticación en el gusto presidencial. Más aún si se tiene en cuenta el desprolijo peinado que la Presidente mostró el jueves, cuando se la vio con una raya al costado improvisada, en un intento, tal vez como muchas mujeres hacen, de ocultar las raíces sin retocar.
Tampoco mejoró el guardarropas la semana pasada, cuando usó un conjunto similar a ese rosa chicle que la princesa Máxima Zorreguieta lució en su último viaje a los Emiratos Árabes Unidos. Pero el traje de Cristina de Kirchner era de un color aún más subido y de textura metalizada, distinto del delicado tailleur de la princesa de Holanda.
Es que pareciera que la dama argentina no termina de aceptar que, como a toda mujer, hay tonos que la favorecen más que otros. El color de su piel y su cobrizo cabello (cada vez más colorado, por cierto) se llevan mejor con los tonos invernales, como se conoce a los azules, marrones y grises.
Pero, pese a las sugerencias de estilistas y asesores de imagen, la Presidente no puede con su genio. Insiste con los tonos shocking que deslucen sus facciones, como el verde loro que vistió la semana pasada en su primer día en Cuba.
Quizás, haya querido imitar la dama argentina a Michelle Obama, quien se llevó todos los elogios con ese sofisticado conjunto oliva que usó para la asunción de su marido. Sin embargo, se sabe que Cristina de Kirchner sigue de cerca las últimas tendencias del fashion mundial y es probable que se haya dejado tentar por la paleta de los verdes que, si bien se puso de moda en los años treinta gracias a las divas de celuloide, resurgió de la mano de Keira Knightly en la película «Expiación, deseo y pecado». Además, las firmas de moda más importantes del mundo, esas que tanto le gustan a Cristina de Kirchner como Versace, Dolce & Gabbana, Herve Leroux, Gucci, Katy Rodríguez y Proenza Schouler, incluyeron los verdes en sus últimas colecciones.
O tal vez, la elección de esa paleta haya sido un simbólico intento de Cristina de Kirchner de acercarse a las organizaciones ecologistas que tanto la critican por el uso reiterado que hace de estolas, abrigos y gorros de piel natural. Ya en la última entrega de los premios Oscar, el verde se convirtió en el color de referencia en sus versiones de organza o seda para las celebridades que adhieren a la onda ecologista, entre ellas, las cantantes Kylie Minogue y Rihanna, o las actrices Cate Blanchett, Diane Lane, Molly Sims, Amy Adams y Catherine Zeta Jones.
Como sea, no es ése el color más apropiado para Cristina de Kirchner. Quedó demostrado con el tailleur verde loro, pero también con el estampado del vestido que llevó en su encuentro con Hugo Chávez y el traje de pantalones anchos que usó para el encuentro con su par cubano. Tampoco el rosa Dior la favorece.
Es notable el intento de Cristina de Kirchner por vestir elegante y moderna. Pero tanto interés por estar a la moda la confunde y la lleva a intentar reproducir looks ajenos que no la favorecen y poco tienen que ver con su estilo.
RECUADRO
El productor de moda Pablo Adriano dialogó con Ámbito Financiero sobre el look de Cristina de Kirchner durante enero.
Para el especialista, la Presidente «tiene muchos conjuntos idénticos. No debería utilizarlos uno seguido del otro».
Además, Adriano advirtió que cuando no viste colores llamativos, «se olvida de darle un toque de contraste y alegría al look, usando accesorios coloridos».
El especialista recomienda a la Presidente no abusar de los estampados cargados «como el conjunto de falda tubo y saco cuadrillé, tipo mantel, que lució el último día en Cuba, que resulta chocante para una mandataria. Es más aplicable a una vestimenta de fin de semana».
También el experto le recomienda a Cristina de Kirchner ser más cautelosa a la hora de usar gafas de sol.
«No es adecuado que la Presidente use anteojos oscuros ni para el atardecer y anochecer, ni para saludar a otras personas. Menos admisible aún si se trata de un viaje oficial», castigó el asesor de moda.
Sin embargo, Adriano se muestra optimista en relación con el estilo presidencial y asegura que Cristina de Kirchner «está en plena búsqueda de un look aún más sofisticado y elegante».
«La creación y modificación de la propia estética es un desafío para cualquiera. No sólo tiene que ver con elegir prendas, sino también con el estado de ánimo, el tiempo que se dispone, las ocupaciones y la voluntad. Creo que la Presidente tiene condiciones y, si bien debe depurar aún más su imagen, va bien encaminada», concluyó Adriano.

Dejá tu comentario