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Pierre Etaix: “Siempre amé el humor visual”
Pierre Etaix: “Las obras de los grandes cómicos tendrían que pasarse todos los días en alguna sala, como se exponen todos los días los cuadros de los grandes pintores en los museos”.
Periodista: ¿Es cierto que usted le escribía los chistes a JacquesTati?
Pierre Etaix: No, por favor. Había visto "Las vacaciones del señor Hulot", estaba admirado y fui a consultarlo sobre un número de circo que estaba preparando. De paso le llevé unos dibujos. Un ayudante me recibió, los tomó, se fue para adentro, al rato apareció Tati, me miró, me extendió la mano y me pidió integrar el equipo de "Mi tio". Yo ni había hablado. Fui gagman, diseñador, hice el afiche de estreno, que se expone con otras cositas mías en este festival.
P.: Y el propio Tati estuvo en el de 1959 con esa película.
P.E.: Me emociona pensarlo. Fui su alumno. Después fui el maestro de Jean-Claude Carrière, no como cómico sino como guionista. Culto, observador, con agudo sentido del humor, lo invité a participar en mi primer corto, "Ruptura", seguimos con "Feliz aniversario", que se ganó el Oscar, "El pretendiente" y las siguientes, luego él empezó a escribir guiones con Buñuel, Malle, Deray, que resultaron grandes éxitos. Me asombra ver lo bueno que me salió este alumno. Lástima que por la edad ya trabaje menos.
P.: Usted tiene más que él.
P.E.: Cumplo 85 el sábado que viene, lo cual reduce mis planes a futuro. Pero quizá pronto filme un corto, de un hombre que se quiere hacer un huevo al plato y no sabe cómo. Proyectos, tengo. Productores, no tengo. Creen que estoy viejo.
P.: ¿Cómo decidió hacer cine?
P.E.: Es que me surgió una idea que no cabía en la pista del circo ni en un escenario.
P.: ¿Y cómo entró en el circo?
P.E.: A los cuatro años me llevaron al circo, ví al payaso y dije "yo quiero hacer eso". Como ve, fue una decisión temprana. Entonces había muchos circos. Hoy en Paris hay solo dos, y abren unos pocos meses al año. Hablo de carpas, no de espectáculos avant-garde en grandes salas.
P.: Fellini ya anticipaba esa decadencia en "Los payasos".
P.E.: Amo todas sus películas menos esa. Porque visita a cirqueros reales, y me entrevista, pero al comienzo y al final los pinta como locos, retardados, o borrachos. Me pareció una falta de respeto. Aun así, es un autor formidable.
P.: Usted trabajó con Fellini, Malle, Ioselani, Kaurismaki, varias veces sin decir una palabra, o diciendo lo mínimo posible.
P.E.: Amo el humor visual. Mi padre nos pasaba películas de Chaplin, Harold Lloyd, Laurel & Hardy, en un proyector Pathé Baby. Para mí eran seres fantásticos, sobre todo Charlot.
P.: ¿Y Buster Keaton?
P.E.: Durante mi infancia él estaba de capa caída, recién después reaparecieron sus películas. Yo digo, las obras de los grandes cómicos tendrían que pasarse todos los días en alguna sala, como se exponen todos los días los cuadros de los grandes pintores en los museos. Hablo de salas, porque la televisión reduce los formatos originales, como si a una pintura la cortaran de los costados para que entre en el marco.
P.: ¿Y Jerry Lewis?
P.E.: Ah, es mi hermano, mi amigo desde hace casi 60 años. Una alegría, cada vez que nos encontramos. Una pena que "El día que el payaso lloró, donde actuamos juntos, haya terminado en un depósito. De eso él no quiere ni hablar.
P.: Las películas suyas, en cambio, salieron a la superficie tras unos años de encierro.
P.E.: Con toda felicidad. Encima las entidades que se ocuparon de restaurarlas tuvieron la brillante idea de enviarme por el mundo a mostrarlas. Estoy disfrutando, además veo que la gente aplaude hasta las flojas, y solo me incomoda un poquito cuando me piden que hable, porque recuerdo el refrán que dice "Cuando un cómico ya no hace reír lo mandan a dar discursos". Entonces, en vez de dar discursos me hago el payaso.
* Enviado especial


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