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Piñera no vendió su canal de TV a Clarín para no irritar a Kirchner
• UN ALIADO ADMITIÓ MENSAJES INDIRECTOS DE LA «FAMILIA REINANTE»
En el camino quedó el que era considerado el candidato más firme para quedarse con la influyente emisora, el Grupo Clarín, y según confesó ayer un dirigente muy allegado al presidente chileno, ello se debió a la intención de no irritar al Gobierno de Cristina Kirchner.
El presidente del partido conservador Renovación Nacional, al que pertenece el mandatario, dijo al diario La Tercera: «Conversé con el presidente Piñera el lunes y me dijo que quería que la transferencia fuera lo más rápida y expedita posible y que, en consecuencia, prefería sacrificar el precio antes que meterse en una..., cómo decir..., en una arena movediza por la situación de la familia reinante en la Argentina».
El segundo diario en ventas de Chile informó que la reunión Piñera-Larraín se había producido el lunes pasado, y en ella el mandatario había informado que la oferta de Clarín era la más alta, superior a la de Linzor Capital, que fue, según trascendidos, de u$s 130 millones. No obstante, por la sensibilidad de la operación, Piñera habría decidido resignar dinero para no afectar la relación con el Gobierno argentino.
Versiones
«Llegaron recados, comentarios indirectos. Hay tantas maneras de mandar a decir cosas, pero no fue parte de ningún reclamo formal ni diplomático. Llegaron versiones bien fundamentadas», dijo Larraín. En cambio, la Cancillería chilena negó cualquier mensaje de la Casa Rosada, que mantiene un conflicto con el Grupo Clarín cuyas consecuencias, por lo visto, trascienden fronteras.
Otro elemento para tener en cuenta, que pudo haber influido en la decisión de Piñera, es la sensibilidad que genera en la cultura política chilena la participación de un grupo argentino en un negocio sensible como el de los medios de comunicación.
Linzor Capital es un fondo de capital privado que se fundó en 2006. El conglomerado se asoció a seis ejecutivos del canal, segundo en rating, por lo que se estima que mantendrá su línea editorial. En términos generales, el noticiero de Chilevisión es considerado «amarillista» por analistas y medios locales.
Piñera había anunciado en un primer momento que transferiría Chilevisión a una fundación, y una vez en el cargo, llegó a tentarse con la posibilidad de no cederlo, lo que motivó quejas incluso de un sector de la alianza oficialista. Los críticos apuntaban a un conflicto de intereses entre ser dueño de medios y, a la vez, presidente, cargo desde el que nombra al titular de la estatal Televisión Nacional (primero en rating).
Finalmente, se abrió un proceso de negociaciones, que entre otros incluyó, además de Clarín y Linzor Capital, a los mexicanos Televisa y Ángel «fantasma» González (que ya tiene el canal Red en Santiago, con bajo encendido, y el 9 en Buenos Aires, entre muchos otros en Latinoamérica).
No se informó el precio de la venta del canal, que había sido adquirido por Piñera en 2005 por u$s 24 millones.
Agencia ANSA


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