23 de septiembre 2010 - 00:00

Píparo declaró ante el juez que se sintió “señalada por cajero”

Carolina Píparo finalmente declaró ayer y vinculó al cajero que la atendió con los delincuentes que la asaltaron, por un «cruce de miradas».
Carolina Píparo finalmente declaró ayer y vinculó al cajero que la atendió con los delincuentes que la asaltaron, por un «cruce de miradas».
Carolina Píparo, la mujer que fue salvajemente baleada durante una salidera bancaria cuando estaba embarazada, ratificó ayer ante la Justicia sus sospechas sobre la presunta vinculación del cajero con los delincuentes que la asaltaron poco después de retirar dinero de una sucursal del banco Santander Río.

Según relató su abogado, Fernando Burlando, la mujer le aseguró ayer a la fiscal Ana Medina que «se sintió señalada por el cajero» Gerardo Pereda cuando fue a la sucursal ubicada sobre las calles 7 y 42 en busca del dinero que necesitaba para la compra de una vivienda.

Puntualmente, Carolina recordó como llamativo «un cruce de miradas con el cajero no bien ingresó al banco», y señaló también «miradas reiterativas hacia la izquierda» del salón por parte de Pereda.

También dijo que le llamaron la atención «movimientos exagerados y llamativos» por parte del cajero cuando iba a entregarle el dinero, según relató Burlando, quien recordó que a poco del hecho, la mujer le dijo a su esposo: «Fue el cajero».

Carolina Píparo prestó declaración en la Fiscalía, donde brindó «un relato pormenorizado de lo sucedido dentro del banco» y además relató «con lujo de detalles la agresión» de la que fue víctima al ser interceptada por los motochorros.

Durante la audiencia, Burlando presentó un pedido a la fiscal para que sea suspendida la rueda de reconocimiento de detenidos en principio programada para mañana. «Carolina no está en condiciones» de someterse a esa instancia judicial por razones emocionales», explicó el letrado. Precisó, además, que debido a la particular situación que le tocó vivir, «hay recuerdos que vienen y se borran».

En su declaración, Carolina -quien aceptó responder preguntas de todos los abogados defensores de los detenidos- sostuvo que fue golpeada antes de ser baleada, y explicó que debido a la brutalidad de esos golpes «no escuchó el disparo», ya que «estaba como anestesiada».

Burlando subrayó la responsabilidad que le cabe en el hecho al banco y dejó entrever que solicitará la detención del cajero involucrado, como también de las dos mujeres que figuran en la causa como «encubridoras».

Carolina Píparo llegó pasadas las 15.30 a los Tribunales de La Plata y prestó declaración testimonial durante alrededor de una hora y media. La joven, cuyo bebé Isidro murió a la semana de ser baleada en la salidera, arribó acompañada por familiares y su abogado, Fernando Burlando.

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